P. CLAVIJO / A. RODRÍGUEZ
Un día después de que los obreros de los frigoríficos resolvieran continuar con sus reclamos y bloquear el ingreso a ocho plantas, un empleado no agremiado del Frigorífico Colonia falleció de un infarto tras discutir con los huelguistas.
Se trata de un obrero del establecimiento Colonia S.A. que no acompañaba el paro que se viene cumpliendo desde la semana pasada y que falleció cuando pretendía iniciar su jornada laboral.
Esthir Erwin Verón Ruiz, de 49 años, tomó el ómnibus que lo lleva hasta la planta frigorífica después de las cuatro de la madrugada junto a otros compañeros, dispuesto a cumplir con su actividad diaria. Eran 60 empleados que querían ingresar y no acatar lo resuelto por la asamblea de trabajadores desarrollada el viernes, que decidió continuar el paro de la industria cárnica y endurecer las medidas, además de apoyar cortes en las vías de acceso a la planta del frigorífico.
El establecimiento Colonia SA se ubica en la zona rural, a unos seis kilómetros del centro de Tarariras. Se llega por la ruta 22 y deben atravesarse unos dos kilómetros hasta la planta por camino de balasto. Los obreros agremiados a la Asociación Laboral de Personal de Establecimiento Colonia (Alpec) efectuaron dos cortes de caminos con tanques y fogones para bloquear el tránsito vehicular. Quien quisiera ingresar al frigorífico debía hacerlo caminando.
Esthir Verón se dispuso a realizar el trecho a pie, al igual que Silvana, una operaria que deseaba ingresar a su trabajo.
Silvana, dijo a El País que al pasar por el piquete recibieron insultos y aplausos en señal de protesta por parte de los huelguistas. Otras compañeras corroboraron estos dichos.
Al llegar a la planta, los caminantes se dispusieron a prepararse para marcar la tarjeta, cuando Verón se sintió indispuesto y cayó al suelo. Inmediatamente se iniciaron los primeros auxilios y arribó personal de Emergencia Médica, que aplicó el protocolo de rigor para afecciones de tipo cardiorespiratorio. Nada fue posible hacer. Falleció.
En señal de duelo, el piquete fue levantado.
Verón era un obrero de muchos años de servicio en el frigorífico. Era diabético, tenía algunos problemas de hipertensión y había sido intervenido quirúrgicamente de várices. Desde el comienzo del paro pretendió seguir trabajando.
GREMIO. Al tiempo que las propias autoridades del establecimiento Colonia SA declinaron hacer declaraciones sobre el hecho, los integrantes de Alpec dijeron estar doloridos por la muerte de un compañero y deslindaron responsabilidades.
El sindicalista Mario Benítez reconoció que al llegar el ómnibus de los trabajadores, un centenar de personas adheridas al paro les reprocharon con silbidos o aplausos, pero sostuvo que no hubo ningún impedimento para que pasaran.
El presidente de la Foica, Ariel Yakes, lamentó el hecho y también deslindó responsabilidades. "Es un trabajador y nosotros lamentamos que en la lucha obrera muera un trabajador", sostuvo el dirigente sindical, quien reconoció que el fallecimiento de Verón será debatido hoy en el Consejo Federal de la Foica.
Incidentes en varias plantas
A lo ocurrido en Colonia se le sumaron ayer otros dos incidentes que contribuyen a deteriorar aún más la frágil relación de las empresas frigoríficas y sus trabajadores no agremiados, y los sindicalistas en huelga. El presidente de la Foica, Ariel Yakes, dijo a El País que en los frigoríficos Las Piedras (Canelones) y Casablanca (Paysandú) hubo algunos enfrentamientos entre trabajadores. En la planta de Las Piedras un camión traspasó el piquete dispuesto por los obreros. El conductor aceleró el vehículo y lo dirigió hacia el corte de tránsito. Los trabajadores debieron retirarse para evitar ser embestidos, dijo Yakes.
En el frigorífico Casablanca se tomaron a golpes de puño un trabajador agremiado que en la planta rechazó retomar su trabajo, con un capataz y un directivo del establecimiento.
Por su parte, el sector empresarial expresó ayer su preocupación por el conflicto sindical, las medidas adoptadas por los trabajadores y por el fallecimeinto de Verón. El vicepresidente de la Cámara de la Industria Frigorífica, Rodrigo Goñi, lamentó el hecho y dijo la situación "se ha tornado insoportable para los trabajadores que no acatan el paro". Explicó que esta situación genera "conmoción e indignación".
Acuerdo que no satisface
El preacuerdo salarial que había sido aceptado el jueves a la noche y luego rechazado el viernes por la mañana implica, fundamentalmente, un aumento en la partida ficta de productividad que se paga en los frigoríficos que no abonan incentivo variable según lo producido. Esa partida sube ahora del 7% al 20% del sueldo. Además, se eleva de $ 870 a $ 940 la prima "por carne" que se abona en todas las empresas. Además, el aumento del valor/hora en la industria frigorífica se mantiene en 7%, tal cual había sido acordado hace una semana entre las cámaras y el Ministerio de Trabajo, con el voto en contra de los sindicatos. En la Foica, muchos dirigentes pensaban que el acuerdo consistía en un aumento general de 20% para todos los obreros del sector, lo cual estaba muy lejos de ser real.