Fabián Muro
Con el reciente lanzamiento del CD-DVD "Por milonga en el Plaza", el cantante y compositor resume tres discos que lo llevaron del rock a la milonga y de Montevideo al interior.
"Siempre digo lo mismo, que con Níquel salí a mostrarle al público del interior una Telecaster (modelo de guitarra eléctrica) y me volví con una criolla", comenta con una sonrisa Nasser, sentado en un bar del centro.
Con esa frase, el músico ilustra y sintetiza un periplo que comenzó con Efectos personales (2001), su primer disco solista luego del fin de Níquel. Ese viaje está expuesto en las imágenes y las canciones del DVD, filmado en el Plaza en mayo del año pasado, ante sala llena. Nasser sabía que la fecha del 26 de mayo sería la única que tendría para grabar el DVD, no habría más conciertos para poder elegir entre las tomas. Pero el músico recuerda que no estaba nervioso. "No, los 39 grados de fiebre que tenía esa noche no me dieron mucho tiempo para los nervios", dice riendo.
PERFECCIONISTA. Ese debilitado estado de salud se escucha en algún momento en la voz de Nasser, pero él decidió no retocar nada: "Ya hay tantos discos en los que se arregla en el estudio lo que se hizo o no en el escenario, que preferí estar en la otra lista, la de los que dejan las cosas como salieron esa noche", afirma y agrega que recién a esta altura de su trayectoria se permite esas cosas: "Una gran amiga siempre me decía que mi carácter perfeccionista atentaba contra mi música. Y tenía razón. Cuando era más joven, seguramente hubiese cedido a la tentación de retocar y arreglar, pero ya no. Además, la banda tocó tan bien esa noche...Que mi voz se quebrara en algún momento...bueno, no es tan importante".
Con fiebre y todo, Nasser recuerda la sensación de sorpresa cuando salió al escenario y se encontró con que el Plaza estaba lleno: "Claro, no me lo esperaba en absoluto. Hacía mucho que no me presentaba en Montevideo. De hecho, casi que dejé de tocar en esta ciudad. Soy un artista montevideano que se exilió en el interior (risas)".
Los motivos para la ausencia de los escenarios de Montevideo son varios, dice. "En parte es porque estuve y estoy en una búsqueda que me llevó a recorrer el país. Y en parte porque percibo que una parte del público que tenía cuando tocaba en Níquel está como esperando que me canse de las milongas, ¿no? Tipo `bueno, a ver cuánto le dura el recreo`. Pero ya llevo casi siete años en esto. Y mirando hacia atrás, me doy cuenta que lo más importante de Níquel, los discos más exitosos y conciertos más grandes, todo eso duró cinco años. No más. Claro, en aquella época me parecía que el tiempo se movía a paso de caracol. Tenía una ansiedad muy grande, quería hacer todo ya".
En el concierto, Nasser repasó buena parte de su repertorio, tanto el de su parte solista como el que fue parte de Níquel, con invitados como Dino y los grupos A Puro Viento y Juan El Que Canta. "Veo al disco y al DVD como un punto de partida hacia otras cosas, aunque aún no sé cuáles. Por eso es un proyecto especial al que siento muy cercano. Acá me muestro como soy y también por eso es que decía que dejé todo sin adulterar, con sus imperfecciones. No es un disco o un DVD para conquistar nuevos público o retener a ese `público golondrina` que a veces está pero en cualquier momento puede volar. Más bien, está pensado como una guiñada cariñosa hacia la gente que me conoce y le gusta la música que hice y hago". El futuro musical es incierto, como dice. Pero la búsqueda de una esencia musical y artística continúa.
Cuando la imagen es más fuerte que la música
Con sus sombreros de cowboys, chalecos, altura, peinado y otros rasgos característicos, Nasser no pasa desapercibido. Y es consciente de que su "look" a veces irrita. "Es lo que tiene este país, ¿no? Si te querés destacar, te llaman a lugar. Todos queremos pasar desapercibidos. Sé que mi imagen es más conocida que mis canciones". Pero no le importa: "Además, ¿cómo se supone que me tendría que vestir? ¿Con bombachas de gaucho? Cuando Alfredo Zitarrosa salió a cantar milongas de traje negro, me imagino que habría gente que se quejaba, pero él siguió adelante. Él fue moderno, tuvo una actitud rockera cuando decidió dejar de lado lo `típico` y cantar de negro. ¡Como Johnny Cash!", dice con admiración el cantante. "En definitiva, soy `white trash`, basura blanca. Un loco de barrio al que le gusta el rock y también la música de acá. Ahí va...ahí están mis nortes: Johnny Cash y El Sabalero".
Entre la mezcla de sonido 5.1 y el "authoring" de un DVD
"Cuando tenía todo pronto para mezclar el sonido, me bajé un manual de mezcla en sonido 5.1 de Internet y una de las primeras cosas que decía que no había reglas, que cada uno debía encontrar su propio estilo en esa manera de mezclar los distintos componentes de la música. Hice un primer intento y la verdad que me quedó mal. Por suerte, mi hijo Francisco la tiene mucho más clara que yo para eso y se encargó él, con muy buen resultado". Luego, cuenta, vino toda la parte de lo que son los materiales extras y el `authoring` (la manera que cada artista encuentra para facilitarle al usuario la navegación entre las distintas partes del DVD). "Ahí sí me salió el perfeccionista, estuve horas revisando, yendo y viniendo de una decisión a otra. Y metí entrevistas, ensayos, videoclips, `making ofs`, conciertos viejos: un muestrario de lo que he hecho hasta ahora con mi criolla y mis canciones".