Las fuentes de contaminación de la cuenca del Río Santa Lucía y la gestión de calidad del agua serán controladas con el aporte técnico de la agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).
El ministro de Vivienda, Mariano Arana, dijo que este acuerdo "permite la profundización de conocimientos y capacitación en todo lo relacionado a la gestión eficaz de una de las cuencas más significativas del territorio nacional".
La colaboración por tres años es otorgada a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) y a las Intendencias de Montevideo, Canelones, Florida, San José y Lavalleja, que integran la cuenca. La directora de la División Control y Desempeño Ambiental de la Dinama, Silvia Aguinaga, explicó que ya existe un monitoreo del Río Santa Lucía pero es necesario profundizar la información. Además, se precisa realizar una investigación continua que permita recabar datos con una periodicidad adecuada, para conocer las fuentes de contaminación que pueden llegar al río y para determinar qué otros emprendimientos pueden instalarse en el lugar.
Las fuentes de contaminación de este cauce de agua pueden ser: antrópicas (de la ciudad), las difusas, provenientes de la actividad agropecuaria y las puntuales de las industrias. Sin embargo, la representante de la Dinama aclaró que estas tres fuentes están todas bajo control.
La agencia JICA trabaja en la protección de los recursos de agua dulce en el mundo. En enero de 2007 inició un proyecto conjunto con Uruguay con el que se trabajó en la primera parte en la conservación de las aguas y la gestión en calidad.
La segunda etapa es la cooperación técnica que se hará efectiva en 2008. Se intentará trabajar de forma más directa.
Las posibilidades de acceso al agua dulce en todo el planeta en este momento llega al 0,5% de todos los recursos hídricos; 6.000 millones de personas en todo el mundo dependen de los recursos de agua dulce.