BUENOS AIRES | AFP, EFE y LA NACIÓN/GDA
La pobreza y la política exterior serán las prioridades para Cristina Fernández de Kirchner, una vez asuma la Presidencia de Argentina, el 10 de diciembre. En plena transición, el gobierno oficia de portavoz de la presidenta electa ante la nueva oposición.
Combatir la pobreza y la desocupación; abordar políticas de salud, educación "y todas las cuestiones que tienen que ver con mejorar la calidad de vida de los ciudadanos". Así reconoció la presidenta electa cuál será su principal preocupación durante la primera entrevista que concedió tras vencer en las elecciones del domingo con el 44,9% de los votos.
La entrevista fue concedida al programa "Desde el llano", que se emite por el canal de cable TN, y al periodista Joaquín Morales Solá. Con éste, el actual presidente Néstor Kirchner supo tener duros cruces durante su gestión. La entrevista, difundida a última hora del lunes, fue en tono muy cordial y tal vez haya vislumbrado una nueva relación entre la Casa Rosada y la prensa. "Si (la prensa) vuelve a ser un medio de comunicación y no de oposición, (la relación) va a ser perfecta", contestó cuando se le preguntó al respecto.
Fernández atribuyó su victoria en las elecciones a la gestión de su marido, durante la cual Argentina tuvo un crecimiento económico anual de entre el 8% y el 9%. "Es un reconocimiento, pero no a mí, nunca lo he creído", contestó calificándose de ser apenas "tributaria" del "proyecto político" de su esposo. Consultada sobre la polémica nacional por los cálculos de la inflación -que para el gobierno es del 5,8% hasta septiembre y para los economistas privados llega al 20%-, dijo que el tema tuvo una "sobreactuación" propia de "un período electoral". Sin embargo, adelantó que se producirán cambios en las mediciones y para tales fines ya fueron "enviados técnicos a Estados Unidos" para estudiar nuevos procedimientos metodológicos.
Los resultados del domingo le significaron al oficialismo que dominará más del 60% en ambas cámaras legislativas. Sin embargo, los distritos donde su propuesta fue menos aceptada fueron los centros urbanos más importantes del país. Sin embargo, Fernández dijo no sentirse decepcionada por esos resultados.
La presidenta electa tomó a Alemania como un modelo de país -"exportador y con un alto grado de tecnología"- y enfatizó la importancia de la integración regional. "Tenemos que priorizar nuestro lugar en América Latina, ampliar el Mercosur y el tema energía, que es el gran tema del futuro. La ecuación energética de América Latina es fundamental".
CRUCES. La inédita transición, con un presidente que en poco más de un mes le pasará el mando a su esposa, ha convertido al gobierno en vocero, y también defensor de la mandataria electa, ante las embistidas poselectorales de quien ahora surge como principal dirigente de la oposición, Elisa Carrió.
El resultado electoral puso al peronista Frente para la Victoria con mayoría absoluta en las dos cámaras del Parlamento y a la Coalición Cívica de Carrió (que logró el segundo puesto con el 22,9%), desplazando a la fragmentada Unión Cívica Radical (UCR), el partido más antiguo del país.
Carrió desató las iras del oficialismo al asegurar: "La nueva presidenta tiene una legitimidad segmentada", en alusión a que la primera dama tiene "en su contra al 70%" de las capas de ingresos medios de la población "de los centros urbanos".
En entrevistas publicadas ayer por los diarios Clarín y La Nación, vaticinó que la Coalición Cívica "va a gobernar" el país en 2011 "en representación de las clases medias y medias altas del país", que a su juicio deben "rescatar" a los sectores más pobres de la población "dominados por el clientelismo y la miseria". El ministro del Interior, Aníbal Fernández, consideró que los dichos de Carrió parecen los de "alguien muy leninista", como si Argentina fuera un país "de división de clases, entre quienes tienen mejores posiciones que otros", lo cual le pareció "un descalabro".
En cambio, afirmó que la presidenta electa "tiene políticas para los que menos tienen, porque la esencia peronista así nos obliga a pensar, pero hay también políticas para quienes tienen mucho dinero, porque ganar dinero no es pecado".
Carrió volvió a la carga y, según aseguró ayer a radio La Red, "las grandes clases medias argentinas" que la respaldan no emitieron un voto "gorila", como tradicionalmente se llama en este país a los acérrimos opositores al Partido Justicialista (peronista).
"Quienes me votaron se pronunciaron en contra de un estilo que implica corrupción, desmesura, nepotismo, falta de justicia social y desarrollo económico", puntualizó la líder de la Coalición Cívica, en la que participan disidentes de la conducción de la UCR.
CAMBIOS. En estos días, en la residencia presidencial de Olivos comienza a definirse el gabinete que acompañará a Fernández de Kirchner.
Por el momento, no habría cambios sustanciales. Se espera sí, que a partir de marzo de 2008 se produzcan algunas modificaciones.
La duda que queda es el rol que le competerá al presidente Kirchner. En la entrevista a su esposa, ella lo calificó de "animal político" que "siente un gran compromiso con Argentina", sin dar más datos.
Radiografía de una elección
La continuidad de la gestión de Néstor Kirchner, y no tanto los atributos de su esposa, Cristina Fernández, fueron los motivos más fuertes que llevaron al oficialismo al triunfo en las elecciones del pasado domingo, según una encuesta publicada ayer por el diario Clarín.
El 41,1% de los consultados dijo que eligió a Fernández porque representa "continuidad en el modelo de gestión" que implementó su marido, durante cuatro años de gobierno, y que llevó al país a un crecimiento económico acumulado del 45%.
El 14,3% de los consultados valoró los atributos personales de la primera dama, el 13% sus proyectos y el 9,85% consideró que era la mejor candidata.
Por su parte, quienes votaron por Elisa Carrió lo hicieron por definirla como la mejor opositora (19,2%), por sus proyectos (18,1%), por representar un cambio (16,5%) y por sus atributos personales (14,2%).
En el caso de los votantes de Roberto Lavagna, primaron sus atributos personales (20,5%) y sus proyectos (19,1%). Paradójicamente, le siguieron la garantía de continuar el modelo de gestión (11,1%, como ex ministro de Economía de Kirchner) y que representaba un cambio (10,8%).
El bastión de Cristina Fernández fueron los pobres, los jóvenes de entre 18 y 34 años, y los habitantes de ciudades de tamaño medio y pueblos chicos.
Elisa Carrió fue fuerte en las personas de más de 50 años, con alto nivel social y económico, que habitan en los grandes centros urbanos.
"Argentina no aprendió la lección"
El influyente diario de EE.UU. The Washington Post publicó en un editorial ayer que Argentina "no parece haber aprendido de la historia" y se pregunta si Cristina Kirchner será capaz de "evitar otra crisis económica".
El periódico afirma que los Kirchner "encararon la temporada electoral manipulando las cifras de la inflación y presionando a los supermercados a tener precios bajos". Según el diario, Fernández deberá tomar una decisión "crucial". Ésta sería o "usar su mandato para recetar la amarga medicina que la economía necesita -aumentos en precios de la energía y las tasas de interés, la revaluación de la moneda y reconciliación con el FMI, la llave para una renovada inversión extranjera- o puede seguir las políticas populistas de su marido hasta que ocurra otro `crash` económico".
El Post dice que el actual ciclo económico argentino se debe a los altos precios de la carne, trigo y soya, a la rigidez del presidente Kirchner frente a los acreedores internacionales, amplios gastos del gobierno y controles de los precios de la energía y alimentos. AP