ALEJANDRO NOGUEIRA
-¿Cómo define hoy el estado del proceso de acercamiento de las Fuerzas Armadas y la sociedad?
- Vine acá teniendo ese valor como uno de mis principales objetivos. Terminar con la brecha entre la sociedad civil y los militares trabajando en todo sentido para este acercamiento. Pero hay una rispidez muy grande entre la sociedad civil y las FF.AA. Diría que proveniente en su mayor parte de la sociedad civil. Poco a poco he ido perdiendo mi optimismo inicial en relación a superar este estado de situación.
- ¿Cree que es un problema de la sociedad? ¿No es de las FF.AA.?
- He visto desde acá adentro a las FF.AA. hacer un importante esfuerzo de acercamiento. Lo han hecho con naturalidad. Por la razón del tiempo transcurrido, del cambio generacional en los mandos las FF.AA. ven a lo que fueron las fuerzas del proceso como algo muy alejado, que no son ellos. Y sienten el rechazo de la sociedad civil. En todas las oportunidades que hemos pedido colaboración, las FF.AA. han estado allí. Empezó con una colaboración para el Ministerio de Desarrollo Social en el Plan de Emergencia. Sin su colaboración esto hubiera sido sumamente difícil. También dieron apoyo al INDA, a las intendencias, el apoyo dado ante todo tipo de desastres naturales que hemos tenido. Trabajaron sin tregua y con la más total entrega siempre.
- ¿Qué falta hacer entonces para este acercamiento?
-Para mí fue terriblemente doloroso cuando el proyecto del presidente con relación al festejo del 19 de junio. El presidente, con muy buen criterio, cuando dejó de ser una fiesta, suspendió lo que se había programado en cuanto a la participación de los militares. La participación de las FF.AA. que es muy natural en cualquier celebración de naturaleza patriótica, pero se encontró que la sociedad civil, a través de organismos representativos, formuló su disconformidad con la participación de los militares en esta celebración. Me resulta un poco desconcertante.
-Puede presumirse que la mayor resistencia a las FF.AA. esté dentro del electorado del actual gobierno
-No sé si es solo el electorado del actual gobierno. Es como un sentimiento muy generalizado. No lo percibo solo como del electorado del Frente Amplio. Por ejemplo, hay dificultades importantes para que los jóvenes hagan opción por su incorporación a las FF.AA. a pesar de que las escuelas militares ofrecen condiciones de formación que implican una gran comodidad para el estudiante. El reclutamiento fue muy bajo el año pasado y este año estaremos a ese nivel. Hay también un problema económico.
- ¿No le parece que puede ser porque las FF.AA no ha hecho todavía una autocrítica seria y profunda de los hechos del pasado?
-Eso, desde luego, no lo ha habido. Yo hablé con mucha claridad con los comandantes y con los altos oficiales. Siempre hablé con ellos con mucha claridad y conocen mis antecedentes y mis actividades durante la dictadura.
Yo pensaba y les decía que era tan importante, tan importante, que se diera la información para aclarar la situación de los detenidos desaparecidos que, necesariamente había que presumir que había personas que sabían lo que había pasado y que esas personas tenían que decir lo que había pasado y dar la información. Pero nos encontramos con la muralla que todavía está planteada. Y ha pasado el tiempo y ha habido un proceso de acumulación en la sociedad civil para aumentar la resistencia y el rechazo,
-Y esto ¿no ocurre a partir de esa muralla?
-Puede ser a partir de esa muralla. Pero todos los esfuerzos se han hecho. No creo que, salvo algún tipo de reacción individual, no hay solución para que los militares den más información. He perdido el optimismo.
-Usted mencionó el punto económico sobre ingreso de estudiantes en las escuelas militares. Quizá lo económico se sume al rechazo social. ¿Cómo lo ve?
-Es exactamente así. Tenemos un presupuesto muy reducido. La defensa no está en este momento en las prioridades del gobierno que fueron definidas claramente como educación, salud, infraestructura y seguridad. Así todo el personal subalterno tiene una situación que a mí me preocupa muchísimo. Hemos llegado a darles el boleto gratuito porque era de no creer lo que tenían que hacer las personas para llegar a las unidades.
- Si llegara a aprobarse la derogación o anulación de la ley de caducidad ¿cree que hay algún riesgo institucional?
-En absoluto. Comparto la posición del presidente que es la del programa del Frente Amplio. Hay razones jurídicas poderosísimas. Y además porque se trata de una movilización alrededor del tema, para mantenerlo vivo, para que no se olvide, pero desde el punto de vista de las consecuencias que pudiera tener para enjuiciar a militares, no le veo consecuencias. No va a pasar nada.
Se han podido hacer investigaciones muy importantes, desde el Ministerio nos hemos hecho cargo de las citaciones a militares para que no haya problema y ninguna citación judicial se puso en una caja fuerte.
- Pero la muralla y la necesidad de muchos de mantener vivo el pasado y la ausencia de una autocrítica de los militares… ¿No hay arreglo para esta herida?
-(Larga pausa, la frase sale cargada de angustia). A mí me avergüenza esto.
(Con emoción creciente, Azucena Berruti comienza un relato). El otro día me trajeron a firmar el envío de una citación judicial a un viejo general. Yo sé quién es ese viejo general y sé algunas de las cosas que ese viejo general dispuso. Pero a mí me pareció terrible esto. (Son ojos firmes y claros comienzan a brillar) No sé qué se va a aclarar con esto. No creo que vaya por ahí el asunto. Entonces, ¿con qué objetivo lo citan?
(La conversación sigue off the record, sobre la venganza, la humillación y la "peligrosidad" de un anciano militar que fue y siguió siendo un exponente de la dictadura militar. Berruti no lo dijo, pero el citado es el general Iván Paulós)
Calígula y el presidente Vázquez
Azucena Berruti recibió el llamado de Tabaré Vázquez poco antes de asumir la presidencia. La charla comenzó como cualquier otra, con la familiaridad de una larga relación de cuando Vázquez era Intendente y ella su asesora letrada y luego secretaria general de la comuna.
Le comentó que estaba tejiendo; el presidente electo inquirió dónde conseguía la lana, que escasea replegada por los hilados sintéticos, para pasarle el dato a su esposa, también aficionada a esa labor.
El tono de la conversación se hizo más serio y dijo que quería verla. La dejó sin habla con la propuesta. Su edad, su válvula de titanio, hablar con el cardiólogo. Respondió poco después que sólo por un año. Y allí sigue.
-¿Piensa quedarse mucho tiempo más en esta cartera?
-No pienso. Es como se decía en el Calígula de Camus (se tienta de risa). Calígula le pregunta a un personaje lo que pensaba sobre un tema y el otro, cuidadoso de los caprichos del emperador, le responde: "no pienso". Fue una respuesta muy prudente.
-Pero ¿tiene algún plan? Se suponía que ingresaba a la cartera por poco tiempo.
-El presidente ha ido echando por tierra mis planes. No sé por qué hace eso…
-¿Cuáles son entonces sus próximas metas en Defensa?
-Tenemos que resolver la ley Orgánica de las FF.AA. La ley de Defensa Nacional está pronta y se va a aprobar porque hay amplios consensos. También la modificación de la Caja de retiros militares que es un tema muy delicado y el tema de la formación de los oficiales. Seguiremos luchando por mejorar el presupuesto, aunque no va a tener cambios significativos.
Perfil
Nombre: Azucena Berrutti
Nació: en 1929
Profesión: Abogada
Filiación: Socialista.
Actividad: Ministra de Defensa Nacional
La mujer ante los militares
El currículum oficial de Azucena Berrutti es completamente atípico. Reza apenas:
"Nació en Montevideo el 7 de enero de 1929 y en esa ciudad vivió siempre. A sus veinte años ingresó a trabajar en la IMM, hecho que la vinculó con la gente y sus problemas. También se integró al sindicato de municipales, donde para su gran orgullo alcanzó a ocupar cargos de dirección.
Mientras tanto recibió un título de Abogada expedido por la Universidad de la República y también se incorporó a las filas del Partido Socialista. Todas esas circunstancias la llevaron casi de la mano a sensibilizarse por la problemática de los pobres y los presos y finalmente a esa causa ha dedicado su vida"