Londres - El primer ministro británico, Gordon Brown, abogó hoy por adoptar una "acción internacional inmediata" para evitar que las autoridades birmanas recurran a medidas militares drásticas contra los manifestantes que se oponen a la Junta Militar, señaló un portavoz del Partido Laborista.
Cerca de 70.000 ciudadanos, encabezados por unos 30.000 monjes budistas, tomaban hoy de nuevo las calles de Rangún de forma pacífica en un desafío a la Junta Militar de Birmania, que ha amenazado con disolver las protestas callejeras.
En sendas cartas dirigidas al primer ministro portugués, José Sócrates, actual presidente de turno de la Unión Europea, y al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, Brown ha pedido que se advierta al gobierno birmano de que se impondrán sanciones más duras si opta por emplear acciones drásticas para atajar las manifestaciones.
El jefe del Ejecutivo ha pedido a las autoridades de este país asiático que "ejerciten la moderación" a la hora de responder a las protestas, en las que se pide la democracia.
"Apoyaría una iniciativa de la presidencia europea de advertir al gobierno birmano de que estamos observando su comportamiento y de que la Unión Europea impondrá sanciones más duras si escogen las opciones equivocadas", señala Brown a Sócrates en dicha misiva.
En su carta dirigida a Ban, Brown habla de la necesidad de adoptar una "acción internacional concertada, incluyendo a Naciones Unidas, para desaconsejar el uso de la violencia".
El líder laborista ha indicado también que apoyaría la visita urgente a Birmania del enviado especial de Naciones Unidas, Ibrahim Gambari.
En Birmania no se celebran elecciones legislativas desde 1990, cuando Suu Kyi, al frente de la Liga Nacional por la Democracia (LND), consiguió una victoria abrumadora, resultado que nunca ha sido acatado por la Junta Militar.
La ONU señaló el pasado jueves en un comunicado que la situación en Birmania pone en peligro la seguridad del resto de los países del sudeste de Asia.
EFE