Lima - El avión que transporta al ex presidente Alberto Fujimori, que salió de Perú como presidente hace siete años, aterrizó hoy en la ciudad peruana de tacna, fronteriza con Chile, para una escala técnica, informó la televisión por cable "Canal N".
El ex mandatario peruano viaja en calidad de detenido y con la obligación de responder por delitos de violación a los derechos humanos y corrupción.
Fujimori, de 69 años, abandonó Santiago a bordo de un avión de la policía peruana, que despegó a las 08H56 locales (12H56 GMT), en un trayecto que, se calcula, debe cubrir en unas cinco horas y que incluye dos escalas técnica para reabastecimiento de combustible.
Vestido con un gran abrigo negro y sonriente, Fujimori abordó el avión, un Antonov, escoltado por el director de la policía peruana, David Rodríguez Segué y el jefe de la Interpol en Lima, coronel Manuel Barraza.
El destino de Fujimori -presidente del Perú entre 1990 y 2000- quedó sellado el viernes, cuando la Corte Suprema de Chile aprobó la extradición del ex mandatario a Perú por dos cargos de violación a los derechos humanos y cinco de corrupción.
El cargo más grave que enfrenta el mandatario es por las matanzas de la Cantuta y Barrios Altos en Lima entre 1991 y 1992, ejecutadas por un escuadrón paramilitar. La justicia peruana deberá probar si él ordenó o estaba al tanto de esos operativos. La pena que podría tener por esos casos van de 10 a 30 años de prisión.
La ministra de Justicia peruana, María Zavala, dijo este sábado que Fujimori será recluido en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía (Diroes), en el este de Lima.
La policía ha habilitado en este cuartel un ambiente especial de 50 m2, con un dormitorio, un pequeño estudio y un baño, construido con concreto armado y vidrios blindados en ese sector del distrito limeño de Vitarte.
Medios peruanos señalaron que Fujimori quedará detenido bajo el ´Régimen Cerrado Especial´, que le permitirá dos horas de patio al día y visitas restringidas a sus familiares cercanos y abogados.
Deberá, asimismo, conversar a través de una ventanilla y no podrá tener televisión pero sí acceso a revistas y periódicos.
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) ha dispuesto que serán diez los efectivos encargados de custodiar en permanencia al ex mandatario, además de los agentes policiales que la Diroes le vaya a asignar.
El traslado de Fujimori desde el aeropuerto a la Diroes estará rodeado de un impresionante operativo de seguridad, con un despliegue que incluirá helicópteros, autos blindados y más de 200 agentes policiales.
El ex mandatario abandona Chile después de arribar de sorpresa a Santiago en noviembre de 2005 proveniente desde Japón, donde pasó cinco años tras renunciar por fax a la presidencia peruana.
Su paso por Chile, según declaró el propio Fujimori, fue parte de una estrategia para lograr un "blindaje legal", que acortara la gran cantidad de procesos judiciales que originalmente se le seguían en Perú.
"Esto es una depuración sustantiva del número de casos. Era mi objetivo", declaró a la prensa chilena.
El Estado peruano requería a Fujimori por 13 casos de los cuales, la Corte Suprema chilena descartó seis por los cuales ya no podrá ser juzgado.
Las autoridades peruanas han expresado su intención de llegar a cabo un juicio rápido y en las cuales el ex mandatario goce de todas las garantías.
Pero más allá del aspecto judicial, el regreso a Lima tiene grandes connotaciones políticas, en un país donde todavía él y sus seguidores tienen gran influencia.
Con 13 congresistas sobre 120 en el Congreso unicameral, el fujimorismo ha hecho alianza -circunstancial y tácita- con el gubernamental APRA del presidente Alan García, una situación que podría modificarse con esta nueva circunstancia.
Keiko Fujimori, hija del ex presidente, es la jefa de bancada y ha liderado una iniciativa para que éste sea recibido por sus seguidores a la llegada a Lima.
Por su parte familiares de las víctimas atribuidas a su régimen celebraron la resolución judicial y organizaciones como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional celebraron el fallo de la justicia chilena.
Fujimori intentó evitar la extradición, y para ello incluso fue candidato en julio pasado a un escaño en el Senado de Japón, su segunda patria y donde en el pasado ha tenido gran influencia.
Sin embargo no logró convertirse en senador, y ahora tampoco evitar la extradición.
AFP