Según la policía uruguaya hay unas 850 personas (aproximadamente 500 vehículos), datos obtenidos a partir de los trámites que había que realizar en la cabecera del puente.
A las 15:00 se procedió a leer la proclama, que se había retrasado por la lentitud de los controles.
En ella se habló de los "falsos nacionalismos" que impulsa el presidente Vázquez, que privilegia los intereses de una multinacional y enfrenta a ambos países.
Los manifestantes argentinos atravesaron el puente internacional entre las ciudades de Gualeguaychú y Fray Bentos en repudio de la instalación de la planta de celulosa de la firma Botnia en la costa uruguaya del limítrofe Río Uruguay.
Después de las 8.30, el movimiento de vehículos era lento en la ruta internacional 136, a la altura del puente General San Martín, en el lugar que los ambientalistas mantienen cortado desde el 20 de noviembre de 2006.
En una nueva fase de la reivindicación que sostienen desde hace más de dos años, con constantes bloqueos del puente, los manifestantes arrancaron la marcha ostentando banderas celestes y blancas, y munidos de mascarillas médicas en señal de la polución que afirman desencadenará la pastera.
El Ministerio del Interior de Uruguay desplegó un dispositivo de seguridad que incluye, además de efectivos de la aduana y de la policía local, agentes de Montevideo y departamentos vecinos.
Todos ellos están apostados en tres cordones sucesivos de seguridad: los dos primeros dedicados al control de documentación y a la confiscación de eventuales objetos considerados peligrosos, y un tercero apostado en las cercanías de la planta, infranqueable.
Solamente se decomisaron las astas de las banderas que llevaban los automovilistas, que sin embargo conservaron los paños que de inmediato pasaron a blandir.
"Se están preparando de una manera que pareciera una invasión y no lo es, simplemente es una protesta de toda una sociedad que se ve muy amenazada", dijo en declaraciones a Radio América de Buenos Aires, Ana Angelini, dirigente de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.
"Queremos llevar nuestra protesta un poco mas allá, justo frente a las multinacionales que vienen a contaminar", añadió, afirmando que "de parte nuestra llevamos la sola intención de manifestarnos pacíficamente".
En la cercana Fray Bentos, a ocho km de la frontera y lejos de la actividad policial, la jornada amaneció en calma entre los ciudadanos y como toda respuesta se dejaban ver banderas uruguayas colgando de las ventanas.
De todos modos, funcionarios de la aduana uruguaya y argentina informaron que la manifestación transcurría sin contratiempos y en un ambiente cordial entre empleados aduaneros y manifestantes, pese a los exhaustivos controles de hasta 15 minutos por auto.
En base a AFP, LA NACIÓN y Daniel Rojas, corresponsal de EL PAÍS en Fray Bentos.