RICARDO SOSA
Durante el bienio 2005 y 2006 se produjo un fuerte descenso en la cantidad de empresas que funcionaban en el Interior del país, de acuerdo a datos oficiales recabados por el Banco de Previsión Social (BPS).
Durante ese período se dio en casi todos los departamentos una reversión en la tendencia de los años anteriores donde el número de empresas que se creaba superaba al de las que se cerraban. En el sector rural se registró un fuerte saldo negativo en los dos últimos años.
En el último boletín estadístico del BPS se incluyen datos sobre la cantidad de empresas que dieron de alta de actividad y que presentaron clausuras en el registro de la Administración Tributaria y Recaudación en el período 1996 y 2006.
En las estadísticas se ve cómo en los últimos años hasta 2005 la cantidad de empresas que comenzaba a funcionar era mayor que las clausuras. El saldo entre las altas y las clausuras en 2005 y 2006 fue negativo y llegó a 6.522 casos.
departamentos. Sólo en Rivera y Salto no se verificó esa tendencia y así completaron diez años de crecimiento en el número de empresas registradas ante el BPS. En Maldonado y Canelones la caída se dio recién el año pasado.
Fue Rocha el departamento donde el saldo negativo entre creación y cierre de empresas se dio durante buena parte del período estudiado.
El resultado fue negativo entre 1999 y 2003 y en el bienio 2005-2006. Aunque Salto siguió mostrando resultados positivos el saldo cayó y en 2006 la diferencia fue uno.
Fue en el sector rural donde el saldo negativo se dio en los 18 departamentos en 2005 y 2006, salvo en Maldonado la caída recién se dio durante el año pasado. Eso podría suponer un efecto de la concentración en el sector frente al avance de grandes productores e inversores en el campo. En Rivera donde el saldo general fue positivo, la diferencia entre apertura y cierre de establecimiento rurales fue negativa.
En 2005 el resultado fue negativo en 23 mientras en 2006 llegó a 60. En Flores el saldo negativo se da desde 2003 mientras en Durazno y Treinta y Tres la tendencia se registra desde el año 2004.
Planta de envases
Como contrapartida del cierre de empresas cabe destacar que en San José se instalará en los próximos meses una planta para reciclaje de envases plásticos, con una inversión de U$S 12 millones. El impulsor es el empresario Eduardo Peláez, principal en Uruguay de la firma Leb, de origen brasileño, que desde hace varios años opera en la zona de Libertad, fabricando PET.