Afganistán establece nuevo récord de producción de opio

KABUL - La cosecha de opio se disparó un 34% en 2007 en Afganistán, en cabeza de la producción mundial de esta materia prima de la heroína y cuya superficie supera la de la coca en Colombia, Perú y Bolivia juntos, anunció el lunes una agencia de las Naciones Unidas.

La producción, que se duplicó en dos años, "alcanzó niveles récord alarmantes en 2007", estima esta entidad en un informe anual hecho público en Kabul por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONODC).

El opio afgano representa el 93% del cultivo mundial, frente al 92% en 2006.

En la escena mundial Afganistán se ha convertido en el país con el mayor número de tierras destinadas a la producción de droga, afirma la ONODC.

"La cantidad de tierra afgana destinada al opio supera la del cultivo de coca de Colombia, Perú y Bolivia juntos. Ningún otro país producía narcóticos en semejante escala desde China en el siglo XIX", sostiene el informe.

Así, en 2007 se cultivaron unas 193.000 hectáreas de amapola, en comparación con las 165.000 de 2006, mientras que la cosecha aumentó de 6.100 a 8.200 toneladas. Y en dos años la producción se habrá duplicado, según el informe (en 2005 se cosecharon 4.100 toneladas).

Este avance se produjo pese a los esfuerzos de Gran Bretaña y de Estados Unidos, que desembolsaron millones de dólares para la erradicación de este cultivo tradicional, utilizado hoy en día para financiar las actividades de los insurgentes islamistas talibanes contra el poder del presidente Hamid Karzai, respaldado por 50.000 tropas extranjeras.

"El cultivo de opio va en relación inversa al control gubernamental", explicó el director ejecutivo de la ONODC, Antonio María Costa.

En el centro y norte del país, donde hay una mayor presencia gubernamental, el cultivo de opio está disminuyendo, mientras que en el sur ha ocurrido lo contrario.

Alrededor del 80% de las amapolas opiáceas proviene de unas pocas provincias fronterizas con Pakistán, donde impera la inestabilidad y reinan las fuerzas antigubernamentales, sobre todo los talibanes.

En la de Helmand, donde se concentra la rebelión, aumentó un 48%, lo que transforma esta provincia de 2,7 millones de habitantes en la principal fuente de cultivos destinados a la producción de droga en el mundo, por encima de Colombia con la coca, de Marruecos con el cannabis o de Birmania con el opio.

Y eso a pesar de que las poblaciones de cada uno de estos países son aproximadamente 20 veces más elevadas, recalca el informe de la ONU.

El cultivo de la amapola está "ligado estrechamente" con la insurrección de los talibanes y sirve para la financiación de la guerra contra el poder, asegura el estudio.

Los talibanes habían prohibido en 2000, mediante una fatwa, el cultivo de la amapola.

"Lo que era considerado como un pecado, ahora se fomenta", recalca Costa, quien urge a las autoridades afganas y a la comunidad internacional a hacer un esfuerzo más enérgico en la lucha contra dos amenazas gemelas: la droga y la insurgencia.

Costa aboga por una aplicación "más honrada y enérgica" del programa de erradicación de este cultivo, con recompensas para los campesinos que decidan abandonarlo.

Porque, en su opinión, "sería un error histórico" dejar que Afganistán se hunda bajo el peso de la droga y la rebelión.

AFP

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