A pesar de que el gobierno se mostró firme en mantener la esencialidad en la salud, los mediadores lograron acercar a las partes. Hoy habrá una mesa de negociación entre el MSP y los médicos que signará el curso del conflicto.
"No se puede levantar la esencialidad del servicio. Cuando se toma esa medida, se toma como algo muy fuerte y excepcional". Con estas palabras, el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, pareció cerrar la puerta al reclamo más fuerte de la gremial de los cirujanos y los anestesistas. El secretario de Estado lo dijo apenas salió de la tradicional reunión del Consejo de Ministros de los lunes, donde escuchó también a un Tabaré Vázquez muy terminante. "La esencialidad no es una variable de negociación", dijo el mandatario.
Bonomi respondió que aún en el caso de que el Sindicato Médico del Uruguay deje sin efecto el paro de 48 horas, "mientras existan los motivos que llevaron a la esencialidad", ésta va a estar "tal y cual" se resolvió en el Ejecutivo.
Este panorama previo no parecía un terreno fértil para la negociación de la tarde en la Comisión de Salud de Diputados. Allí, por primera vez, desde que estalló el diferendo, se sentaron frente a la frente las Sociedades Anestésico Quirúrgicas y los jerarcas del Ministerio de Salud Pública. Los legisladores están mediando entre las partes.
Sin embargo, el diálogo se mantuvo y el clima del encuentro no fue tenso. Por primera vez, se acordó una mesa de negociación formal en el MSP. Las tres gremiales médicas y las autoridades ministeriales se reunirán en la mañana de hoy, con el fin de intentar ponerse de acuerdo en una agenda común de diálogo.
Expectativas. "Las palabras que se digan en esta primera mesa van a ser fundamentales. También los gestos", señaló a El País uno de los mediadores.
En cuanto a la agenda, parecen haber matices entre los propios gremios.
Las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ) consideran que los primeros puntos a discutir deben ser: 1) el levantamiento de la resolución de esencialidad sobre la actividad anestésico quirúrgica y, 2) encontrar una rápida solución para la falta de anestesistas en el Hospital Pereira Rossell.
"Si no se tratan prioritariamente estos dos puntos es difícil que haya acuerdo", admitió a El País una fuente de las SAQ. Los cirujanos y anestesistas esperan un "gesto" del MSP, ya que consideran que no se puede negociar con una "pistola en la cabeza" (en alusión al decreto de esencialidad).
Sin embargo, a nivel del SMU, se tiene otra visión. Fuentes de la gremial de los médicos de Montevideo explicaron que si bien el decreto de esencialidad fue "excesivo", lo "fundamental es encontrar caminos de salida" al conflicto. Los dirigentes del Sindicato Médico creen que lo más importante es que las "reivindicaciones de condiciones de trabajo y de mejora de las carencias" se concreten. En este sentido, consideran que si se coloca como condición sine qua non la caída de la esencialidad, va a ser muy difícil "destrabar" el conflicto.
Un elemento que generó un mejor ambiente es que por primera vez la cartera ha convocado a las SAQ a negociar como contraparte. Hasta el momento, el MSP siempre había reconocido como interlocutores naturales a los dos gremios médicos madre: el SMU y la Federación Médica del Interior.
Por ahora, el SMU mantiene el paro de 48 horas decretado para el mañana miércoles 22 y para el jueves 23. No obstante, podría llegar a rever la medida en su asamblea de hoy en la noche, si hay avance en las negociaciones.
Por su parte, las SAQ tendrán su asamblea mañana miércoles.
Lo que quiere discutir el MSP
El subsecretario de Salud Pública, Miguel Fernández Galeano, dejó en claro ayer que la discusión "de la pertinencia o no" de la esencialidad no es para el gobierno el camino que pueda llevar a solucionar el conflicto. "Para avanzar queremos acuerdos sobre condiciones de trabajo que se están planteando y acuerdos respecto a los salarios, en un proceso que se va a tener que ir haciendo, evidentemente, de acuerdo a las posibilidades globales que tiene una administración que encontró una situación salarial absolutamente delimitada cuando llegó", señaló el subsecretario. "Había médicos que ganaban 4.000 pesos por mes. Hoy nadie gana eso en Salud Pública. Hay una situación en la cual existe la voluntad de caminar hacia un acuerdo que lleve a que los médicos en el sector público tengan remuneraciones que apunten hacia los salarios en el sector privado", agregó el funcionario.