ISLAMABAD AP
Un hombre se hizo explotar ayer en un mercado de Islamabad, cerca de la Mezquita Roja, epicentro de un enfrentamiento reciente entre el ejército y militantes islámicos, y causó la muerte de al menos 13 personas y cerca de 50 heridos.
La mezquita, que había sido el centro de la violenta resistencia de integristas islámicos contra las fuerzas militares del gobierno iniciada el 3 de julio y que concluyó ocho días después, había sido ocupada nuevamente ayer a la mañana en ocasión de su reapertura.
La explosión ocurrió en uno de los mercados más populares de la capital, mientras la policía descansaba tras haber evacuado la mezquita y lanzado gases lacrimógenos contra los ocupantes, que habían regresado al lugar dos semanas después del desalojo en el que perdieron la vida 102 personas.
Los militantes, no armados, sacaron de la Mezquita Roja al nuevo imán que, a pedido de las autoridades, había subido al púlpito para dirigir la plegaria de ayer, y comenzaron a pintar los muros de rojo para cubrir el color durazno elegido por las autoridades.
Las fuerzas de seguridad dijeron que el atentado constituye probablemente una represalia por el asalto a la Mezquita y que tenía seguramente como objetivo a los policías. Tras ese enfrentamiento, Pakistán fue escenario de una ola de ataques que causó más de 200 muertos.
La reapertura de la mezquita fue vista por el gobierno como una acción para calmar la ola de violencia que sumerge al país desde entonces. El lugar fue desalojado y cerrado nuevamente, "hasta que pueda garantizarse la seguridad del lugar", dijo Kamal Shah, jefe de administración del ministerio del Interior.
La Mezquita Roja, enclavada en el centro de Islamabad, era considerada un vivero de terroristas por la relación de sus antiguos imanes con el Talibán y presuntamente Al Qaeda.
Un recuerdo trágico aún fresco
Este hecho se produce en un país conflictuado que vive aún los ecos de la matanza en que desembocó el atrincheramiento de 300 milicianos en la Mezquita Roja que mantenían cautivas a 500 personas. La toma de la Mezquita Roja por parte del Ejército, en la madrugada del 11 de julio, le costó la vida a decenas de personas. Al Qaeda llamó a una "revolución islámica".