Washington
El gobierno del presidente George W. Bush podría tomar próximamente la decisión de cerrar el centro de detención en Guantánamo y trasladar a los sospechosos de terrorismo a prisiones militares en otros lugares.
Altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos dijeron ayer que crece el consenso a favor de una propuesta para cerrar el centro y trasladar a los detenidos a una o más instalaciones del Departamento de Defensa, entre ellas la prisión militar de máxima seguridad en Fort Leaven-worth, Kansas, donde se los podría juzgar.
Varios organismos internacionales han denunciado y rechazado la situación existente en Guantánamo, donde EE.UU. mantiene a unos 380 sospechosos de terrorismo, de distintas partes del mundo, detenidos después del "11-S".
Los asesores de Bush en materia de seguridad nacional y asuntos legales preveían discutir la medida hoy, dijeron las fuentes. Pero al conocerse la noticia, la Casa Blanca dijo que la reunión no se realizaría ese día y que no había una decisión inminente sobre Bahía Guantánamo.
Los altos funcionarios del gobierno hablaron sobre las discusiones bajo la condición de no ser identificados porque se trataba de deliberaciones internas.
actores. Según las fuentes, en las conversaciones intervendrían el vicepresidente Dick Cheney, la secretaria de Estado Condoleezza Rice, el secretario de Defensa Robert Gates, el de Justicia Alberto González, el de Seguridad Interior Michael Chertoff, el director nacional de Inteligencia Mike McConnell y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Peter Pace.
En principio no estaba claro si la reunión le haría una recomendación al presidente Bush.
Los planes anteriores de cerrar Guantánamo han chocado con la resistencia de Cheney, González y el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld. La oficina de Cheney y el Departamento de Justicia se han opuesto a la medida con el argumento de que los combatientes enemigos "ilegales``, al ser trasladados a Estados Unidos, recibirían derechos legales inmerecidos.
Podrían bloquear la propuesta, pero la presión para cerrar Guantánamo está creciendo desde que la Corte Suprema el año pasado declaró ilegal un sistema anterior para el juzgamiento de combatientes enemigos. AP