BAGDAD
El número de muertos en Irak aumentó el 15% en marzo para superar los 2.000 civiles, policías y militares en un mes, pese a las enérgicas operaciones de seguridad de las fuerzas iraquíes y estadounidenses.
El balance mortífero de este período fue concretamente de 2.078 bajas, es decir, un 15,06% más que en febrero, anunció ayer el ministerio de Defensa de ese país.
En total, fallecieron 1.869 civiles, 165 policías y 44 soldados, según la misma fuente, que recopila los datos ofrecidos también por los ministerios de Sanidad e Interior.
En el mes de febrero murieron 1.646 civiles, 131 agentes y 29 soldados, es decir, 1.806 personas.
De media se contabilizaron 67 decesos por violencia cada día de marzo, frente a los 64 en el mes anterior.
Además, la cantidad de heridos se elevó a 2.719, por 2.701 en marzo.
Siempre según Defensa, el número de presuntos terroristas muertos descendió, de 586 a 481 en marzo. Mientras que el de detenciones de sospechosos por esos actos ha crecido espectacularmente, de 1.921 a 5.664.
Esta escalada tiene lugar a pesar del nuevo plan de seguridad, lanzado el 14 de febrero, para luchar contra el terrorismo en Bagdad, donde el año pasado se llevó 16.000 vidas, según Naciones Unidas. AFP