Martes | 27.03.2007
Montevideo, Uruguay | 14:44
  - Ciudades
Un perro con el barrio en contra
Ataque. Richard Rodríguez (16), atacado por un rottweiler, está en el Hospital Militar La familia no acusa al dueño, pero el hombre que salvó al joven presentó denuncia con la firma de 400 personas

FEDERICA NARANCIO

Richard Rodríguez (16) estaba a una cuadra de su casa cuando vio a Káiser, un rottweiler que pertenece al dueño de una barraca en Paso Carrasco. Como lo conocía desde chico, no pensó que el perro lo fuera a atacar, hasta que comenzó a gruñirle.

Eran las 22.30 horas del jueves. Según suponen allegados a Rodríguez, el perro no reconoció al joven en la oscuridad de la noche y se le fue encima.

Luis Orban, un vecino de la zona que vive frente a la barraca, estaba cenando cuando comenzó a sentir alaridos.

"Lo primero que supuse fue que había un ladrón afuera. Pero cuando salí, vi al chico tirado en el piso y el rottweiler arriba suyo, completamente encarnizado", relató.

Primero Orban pidió auxilio a los gritos, pero como nadie salió al rescate, atinó a un fierro que tenía escondido en el fondo de su casa, en el caso de que su peor sospecha se confirmara y el perro atacara a alguien.

"Después que presenté tres denuncias contra el dueño de la barraca por el perro y no hizo nada, agarré un caño y lo escondí por si algún día pasaba algo. Por suerte lo tenía a mano, porque si hubiera demorado más de 30 segundos al joven lo mataba", aseguró.

Orban golpeó al perro en la cabeza e iba a propinarle un segundo fierrazo cuando el sereno de la barraca llegó corriendo y se llevó al animal.

El dueño del negocio, Juan Carlos Sena, pasaba por allí de casualidad y vio al sereno llamando a la policía y a Rodríguez ensangrentado en el piso.

Tenía uno de sus brazos completamente desgarrado y el otro quebrado a la altura de la muñeca.

Sena llevó al joven a una policlínica y luego al Hospital Militar, donde sigue internado.

Pese a la ferocidad con la que el rottweiler atacó a Rodríguez, la familia no quiere presentar una demanda. "Lo que queremos es que nuestro hijo salga bien. Si llega a tener alguna secuela, cosa que todavía no sabemos si va a pasar porque lo van a operar una segunda vez, arreglaremos por nuestra cuenta con el dueño de la barraca", aseguró Loreley Pérez, la madre de Rodríguez.

Ayer, ella acompañaba a su hijo en el Hospital Militar y aseguró que estaba de "buen ánimo" y que incluso pidió que a Káiser no lo mataran.

Según contó, Rodríguez se llevaba muy bien con Juan Carlos Sena y siempre pasaba a saludarlo cuando hacía mandados por el barrio. Al rottweiler, que ahora pesa unos 50 kilos, lo conocía desde que era cachorro y nunca había tenido problemas con el animal.

"Esta historia la inflaron demasiado. Siempre le voy a agradecer a Luis (Orban) haber salvado a mi hijo, pero creo que está aprovechando lo que pasó para desquitarse con el dueño de la barraca, con el que tenía problemas personales y eso no es asunto nuestro", consideró la madre.

El padre de Rodríguez, que vive con su familia de 10 hijos en una casa modesta en Paso Carrasco, opinó lo mismo.

"Juan Carlos (Sena) nos ayudó, llevó a nuestro hijo al hospital y dijo que si necesitábamos algo que se lo pidiéramos. La culpa la tuvo el sereno, que dejó que el animal se escapara", consideró Julio Rodríguez.

Orban, por su parte, esclareció que el único problema que tenía con el dueño de la barraca era el perro. "No podía ser que tuviera a un animal tan peligroso andando suelto por ahí. De día lo tenía encerrado en la barraca, pero no siempre. Y de noche también se había escapado otras veces", aseguró.

Una vez, contó, un padre entró con un bebé a la barraca y el perro atacó, lo mordió y le arrancó un pedazo de la oreja. "El dueño lo niega y dice que no hay una denuncia por ese caso, pero es porque lo arreglaron entre ellos", afirmó.

En otra oportunidad, el rottweiler entró al jardín de su casa donde su hija de seis años estaba jugando con amigas. Orban, enfurecido, presentó su tercera denuncia.

"En una zona como esta, donde hay dos escuelas y tres jardines, esa fiera no podía seguir escapándose antes de que ocurriera una desgracia", dijo.

El dueño de la barraca -quien prefirió no dar su testimonio del caso- se limitó a decir que tenía al perro por cuestiones de seguridad, ya que la zona "es bastante brava", pero que el animal tiene todas las vacunas necesarias.

Ayer ya no estaba en el barrio, ya que Sena se lo dio a un familiar para que lo cuidara.

Agregó que ya tiene a un abogado que lo está representando y que podría llegar a presentar una demanda por injurias y calumnias contra quienes lo denunciaron públicamente.

Orban, por su parte, acudió ayer junto al abogado Ruben Correa Freitas al juzgado de la Ciudad de la Costa para radicar una denuncia penal contra el dueño del rottweiler. "Yo recuerdo lo que pasó y me quiebro. Hace cuatro días que no como de los nervios. Pienso que si hubiera matado a mi hija, me arrepentiría durante toda la vida de no haber hecho nada antes", aseguró.

En su mano, portaba una carpeta con 400 firmas de vecinos de la zona que apoyaban la presentación de la denuncia. "Si dice que tiene problemas conmigo bueno, ahora los tiene con todas estas personas", remató. (Producción: Alejandro Mendieta y Marcelo Gallardo).

Tendencia a ser agresivo

Pablo Samartín, dueño de Calypso Pet`s Shop Veterinarias y criador de rottweiler desde hace 13 años, reconoció que esa raza tiene cierta tendencia genética a ser más agresiva, pero advirtió que "es el dueño quien crea a un perro agresivo, el animal por sí solo no lo es". Los rottweiler que cría son vendidos a particulares, tanto desde el criadero como a través del pet shop. En lo que va del año ha vendido siete, aunque ve una baja en la demanda de esta raza. Según él, sus perros están garantizados genéticamente de que tendrán un temperamento controlado. "No les vendo un problema", dijo. A su vez, vende de forma opcional un adiestramiento básico para comenzar a los siete meses de edad del animal. "No es obligatorio, pero sí recomendable", agregó.

En otra veterinaria, un empleado dijo que muchas personas que preguntan por los rottweiler "desconocen totalmente las características del animal que piden y que algunos "compradores" no estaban equilibrados para tener el perro que solicitan.

El primer caso de un procesado por mascota

A instancias del fiscal Gustavo Zubía, la Justicia penal indaga en Maldonado al propietario de un perro involucrado en un accidente mortal ocurrido un año atrás en la doble vía Montevideo - Punta del Este.

El perro fue arrollado por un motociclista que circulaba por el lugar. El motonetista cayó al pavimento y un camión que venía atrás lo mató. La Justicia pretende establecer si la muerte del motociclista fue provocada por la caída al pavimento o por la embestida del vehículo. El propietario del perro podría ser procesado.

Zubía fue el primer fiscal del país que obtuvo de la justicia un procesamiento del dueño de un perro que atacó a otra persona. Fue sin prisión, por el delito de "lesiones personales". En total, Zubía solicitó tres procesamientos de tenedores de perros involucrados en ataques a terceros. El fiscal también introdujo el concepto de "antecedentes" del can: si ya atacó a varias personas, queda claro que el propietario está al tanto de la peligrosidad del animal.

En el 2006 hubo 1.632 denuncias por ataques

En todo el año 2006 hubo 1.632 denuncias de personas mordidas por perros.

De este número, se estima que un 30% fueron mascotas que atacaron a sus dueños.

El Departamento de Zoonosis y Vectores del Ministerio de Salud Pública informó que las mordeduras que las mascotas le propinan a sus dueños suelen ser las peores y las que provocan las peores heridas.

Gabriela Willat, directora del departamento, explicó que la zona del cuerpo que el perro atacará varía según la edad de la persona.

En los adultos, el 55% de las mordeduras se radican en las piernas ya que es la primera parte del cuerpo con la que se defienden las personas. Luego vienen los brazos y manos, y finalmente el 10% de las mordidas son en la cabeza.

En los niños de menos de 15 años, la mitad de las veces los perros muerden en la cabeza. Según Willat, cuanto más pequeño es el niño más aumenta esta proporción.

 Utilidades
Imprimir
Enviar
Títulos
Ranking
Tamaño
Escuchar
Rottweiler. El perro se llamaba Káiser y pesaba 50 kilos; el dueño se lo dio a un familiar para que lo cuide lejos del barrio.
 ASISTENCIA AL USUARIO | 903 1986  ..........................................................................................
 CLASIFICADOS | 400 2141 - 131  SHOPPING EL PAIS | 903 1986
 REDACCION IMPRESA | 902 0115  REDACCION DIGITAL | 902 0115 int 440
 PUBLICIDAD IMPRESA | 902 3061  PUBLICIDAD DIGITAL | 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP. 11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2006
Miembro de GDA, Grupo de Diarios de América
Powered by ANTELDATA
Medición de Tráfico
Certifica.com