HUGO GARCIA ROBLES
Más de una vez hemos elogiado la excelente decisión de mantener CX6, ahora Radio Clásica, trasmitiendo sin interrupciones durante las veinticuatro horas del día. Es un real servicio a la comunidad que la música llamada "clásica", "culta" o de otras maneras, tenga ese nicho con el arte de los grandes maestros.
Las restantes emisoras del Sodre atienden otras áreas de la expresión musical, o de la cultura en general, poesía incluida y todo ello merece aplauso.
Sin embargo, como oyentes regulares, detectamos con frecuencia errores diversos. A veces los locutores anuncian obras que no se escuchan o escucharon, sustituidas por otras o simplemente omiten la mención del nombre o de los intérpretes de la obra difundida.
Así hemos oído anunciar la obertura de El Murciélago de Johann Strauss cuando lo que se escucha son las Danzas de Polovetz de El Príncipe Igor de Borodín.
A veces el accidente es un poco más complicado: mientras se escuchó días pasados un concierto para piano y orquesta de Mozart, el que lleva el IK 595, se oyó la superposición por algunos momentos de una voz citando obras del repertorio popular que por otras ondas, el Sodre también difunde.
Pero la cosa no terminó allí, porque al término del concierto y callada la voz intrusa, se dijo que se había escuchado el concierto para clarinete y orquesta de Mozart. Estos errores sin duda son descuidos, no son faltas conceptuales.
En cambio reviste otro tipo de alcance que el día primero de marzo pasado, en horas vespertinas, se anunciaran en el espacio Joyas del Barroco, composiciones de Johann Stamitz y de Karl Ph. Emmanuel Bach, hijo mayor de Juan Sebastián Bach.
Karl integra la corriente opuesta a la barroca de su padre, tributaria del estilo galante francés que conduce al clasicismo. Fue músico de Federico II, rey de Prusia, cuya vinculación con Francia se ilustra con el nombre de Sans souci de su palacio. Por esta razón Mozart decía que todos los músicos de su tiempo eran sus "hijitos" de Karl.
El otro autor incluido en Joyas del Barroco, Johann Stamitz, integrante de la Escuela de Mannheim que impulsó el mismo clasicismo. En todo caso, preclásico pero no barroco, puesto que encarnaron un espíritu opuesto a esa corriente.
El error de ubicar a Stamitz y al hijo de Bach en el período barroco reviste la importancia de un error conceptual, de mayor gravedad que los otros citados. Radio Clásica difunde mensajes en los que se alude a la función que le compete como onda oficial en los derechos de los ciudadanos a la cultura y a la información.
De eso se trata, precisamente y se supone que esa función debe cumplirse antes que pregonarse.