BOGOTA | AP, AFP, ANSA, EFE Y EL TIEMPO/GDA
El escándalo que estremece al gobierno de Colombia, por nexos del oficialismo con los paramilitares de ultraderecha, hizo ayer rodar la cabeza de la canciller María Consuelo Araújo, quien presentó su renuncia.
"Tomé la decisión y me voy del gobierno. Me voy por una razón: porque no siento apego por ningún cargo sino por los resultados que benefician al país", dijo Araújo al presentar su renuncia a la prensa. No aceptó preguntas de los periodistas.
Si bien las acusaciones de vinculación con los paramilitares no afectaban a la ex ministra, sí lo hacían a su familia. Su hermano, el senador oficialista Alvaro Araújo Castro, fue uno de los cinco legisladores detenidos por orden de la Justicia el pasado jueves, por presuntos nexos con los ultraderechistas, en el escándalo que ya es conocido como "la parapolítica".
Además, el padre de la ex canciller, Alvaro Araújo Noguera, quien también fue ministro, es investigado por un presunto "secuestro extorsivo agravado" de un rival electoral para un cargo en el senado, en 2002, a manos de los paramilitares.
La ex canciller, de 36 años y que estaba en el cargo desde hacía seis meses, dijo tener la "certeza de la inocencia" de sus familiares procesados, y adujo que se fue del gobierno "para apoyarles como hija y hermana". El clan Araújo es uno de los más notorios y poderosos de la clase política colombiana.
El propio presidente Alvaro Uribe aseguró que Araújo "es ajena a todas las cuestiones que se están investigando". La canciller agradeció ayer públicamente el apoyo del mandatario. Pero tanto la oposición como sectores oficialistas clamaban en las últimas horas por la dimisión de la ministra para preservar la imagen del gobierno.
"para-gate". Pero el gobierno ya está bastante golpeado. Dos ex congresistas y ocho legisladores (entre ellos el hermano de Araújo) se encuentran hoy detenidos. La Justicia había pedido el arresto de uno más, el diputado Jorge Luis Caballero. Pero éste huyó de las autoridades lo que motivó que Interpol pidiera captura internacional.
"El gobierno de Alvaro Uribe se está deslegitimando. A medida que se adviertan nuevos nexos (de políticos con paramilitares) se deslegitimará aún más", dijo ayer el líder de la oposición izquierdista, Carlos Gaviria, del Polo Democrático Alternativo (PDA).
Las denuncias de nexos entre congresistas y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), paramilitares ultraderechistas, saltó a la luz en junio de 2005. Pero no fue hasta el 11 de noviembre del año pasado que la Corte Suprema ordenó la detención de tres legisladores, afines a Uribe, por presuntos vínculos con los armados.
Estos vínculos se traducirían en financiación y tráfico de influencias.
El senador opositor Gustavo Petro, del PDA, dijo a fines del año pasado, que la causa judicial de la "parapolítica" podría llegar al mismo presidente Alvaro Uribe.
otro araújo. El ex ministro de Desarrollo Fernando Araújo Perdomo fue nombrado por Uribe como el nuevo canciller en reemplazo de Consuelo Araújo, con quien más allá de portar el mismo apellido no tiene relación de parentesco.
El nuevo canciller fue noticia a principios de año cuando recobró su libertad tras estar seis años rehén de las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), justamente, los acérrimos enemigos de los paramilitares.