JERUSALEN | AP, AFP Y EFE
El encuentro de ayer entre el primer ministro israelí, Ehud Olmert, el presidente palestino, Mahmud Abbas, y la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, dejó muy pocos progresos para una paz en Medio Oriente.
En la reunión, que duró más de dos horas en un lujoso hotel de Jerusalén, por primera vez en muchos años dirigentes israelíes y palestinos hablaron de un "horizonte político" y la creación de un Estado Palestino.
Si bien hubo una coincidencia sobre la necesidad de la convivencia de dos Estados, la presencia en el gobierno palestino de Hamas, un movimiento considerado terrorista por Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, sigue generando la mayor (y prácticamente insalvable) fricción.
Tras la reunión, Rice efectuó una declaración a la prensa de 90 segundos, tras la que no aceptó preguntas de los periodistas. Ni Abbas ni Olmert estuvieron junto a ella cuando leyó el escueto comunicado.
"Nosotros tres afirmamos nuestro compromiso con una solución de dos Estados, acordamos que un Estado palestino no puede nacer de la violencia y el terror, y reiteramos que aceptábamos los acuerdos y obligaciones previas, incluyendo la Hoja de Ruta", señaló Rice, refiriéndose al plan de paz internacional lanzado en 2003, que está estancado casi desde sus inicios.
Este plan, patrocinado por Estados Unidos y sus socios del "Cuarteto para la Paz" (Rusia, Naciones Unidas y la Unión Europea), preveía la creación de un Estado palestino para fines de 2005. En su breve comparecencia ante los medios, Rice no informó de avances concretos, ni medidas en esa dirección, en las negociaciones de paz.
Olmert y Abbas dejaron en claro que piensan tener abierto un canal de negociación. También barajaron la posibilidad de ampliar la tregua de tres meses que cubre la Franja de Gaza para incluir Cisjordania. Todo en el plano de las posibilidades y no de los hechos. Lo único parcialmente claro es que el diálogo sigue abierto.
De hecho, un alto responsable estadounidense aseguró ayer que Abbas y Olmert celebrarán próximamente una nueva reunión. Esta ocurriría "en cuestión de semanas y no meses". También se prevé la presencia en ella de Condoleezza Rice.
Sobre este nuevo encuentro, la secretaria de Estado fue muy escueta. Simplemente afirmó que Olmert y Abbas "han expresado el deseo de que siga habiendo participación y liderazgo estadounidense", en el proceso de paz.
HAMAS. Pero cualquier conversación tiene el freno producido por el reciente acuerdo de Abbas para formar un gobierno de unidad palestino con Hamas.
En ese acuerdo, durante una reunión en La Meca, Hamas aceptó "respetar" anteriores acuerdos de paz en la región. Pero en ningún momento la milicia -vencedora en los comicios legislativos palestinos de un año atrás- habló de reconocer el derecho de Israel a existir y prometió renunciar a la violencia.
Estos dos principios son los que Israel y el Cuarteto exigen para reconocer al gobierno palestino.
Lo incambiado de esa situación avienta cualquier optimismo sobre una paz cercana. Tras la cumbre tripartita, Hamas reiteró ayer en Gaza su rechazo a la "presión" que, a su juicio, ejerce Estados Unidos para "obstaculizar" la formación de un nuevo gobierno palestino.
Hamas ha dejado en claro que no tiene ninguna esperanza en la mediación de EE.UU., a cuyo influjo se realizó la reunión de ayer, porque "siempre está de parte de la entidad sionista".
Desde antes de la reunión en Jerusalén, tanto Estados Unidos como Israel habían dejado en claro que no van a reconocer "ningún gobierno palestino" que no cumpla las exigencias internacionales.
Rice prefirió ayer no hablar de divergencias en el seno del gobierno palestino.
Rice acusó a Teherán
La secretaria de Estado Condoleezza Rice, acusó al gobierno de Irán de "llevar a cabo de forma enérgica una política contraria a los intereses de EE.UU. y de todos los que aspiran a un Medio Oriente en paz". En una entrevista publicada ayer por el diario israelí Haaretz, Rice dijo que Teherán está apoyando actividades de desestabilización, incluyendo apoyo tecnológico, en Irak, Líbano y los territorios palestinos.