WASHINGTON - La Casa Blanca urgió ayer a los legisladores a que aprueben el incremento del presupuesto para las operaciones en Irak y Afganistán.
La mayoría demócrata, en cambio, aseguró que continuarán la presión sobre la Casa Blanca para obligarla a cambiar su estrategia.
El sábado, los republicanos consiguieron bloquear una moción para condenar el aumento de tropas en Irak, propuesto por el presidente George W. Bush, pese a que la mayoría de los senadores apoyó la moción. Ocurrió que no llegaron a los 60 votos exigidos por la Constitución.
La guerra en Irak "es el peor error en política exterior jamás cometido en la historia de Estados Unidos", por encima incluso del conflicto de Vietnam, aseguró el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid.
Bush solicitó al Congreso 235.000 millones de dólares para 2007 y 2008, para la operación en Irak. A la vez, pidió el envío de 21.000 soldados adicionales a los 140.000 que ya reviste en Irak.
El Congreso tiene el poder de recortar el presupuesto en Defensa y analizará en los próximos días esta moción, debate con resultado incierto.
"Es tiempo de enviar el mensaje de que podemos tener desacuerdos, pero que se trata de mostrar determinación ante el enemigo y mostrar apoyo a nuestras fuerzas", dijo el vocero de la Casa Blanca, Tony Snow, al pedirle una resolución rápida al Congreso.
Desde el comienzo de la invasión, en marzo de 2003, murieron 3.133 soldados de Estados Unidos y la mayo-ría de la opinión pública estadounidense se opone a esa intervención. AFP y EFE