La proclama leída en el acto de ayer en la ruta 67 frente a la planta de la curtiembre, no hace referen- cia a los tres despedidos en Naussa, salvo al inicio en que se denunció un "ala fascista de la empresa" que "de-jó ver su estrategia contra la clase trabajadora organi-zada".
Después del discurso el sindicato se dirigió hacia las diferencias entre la "clase obrera" y la "burguesía más reaccionaria", a "opresores y oprimidos frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, vedada unas veces y otras abierta" y a la existencia de "dos capas enemigas, clases antagónicas, la burguesía y el proletariado".
Durante la lectura de la proclama se achacó al gobierno la ausencia de "un compromiso con nuestra causa". Y se le reclamó una "respuesta clara" para los curtidores. Luego se acusó al gobierno de estar "haciendo la plancha" y de "no querer comprometerse", y de ceder a las "presiones patronales". "Nos preguntamos qué se esconde detrás de todo esto, quiénes protegen a Constantino (Troupkos) y qué maquinaria fascista manejan los hilos de Naussa", expresa la proclama.
El presidente de la UOC, Ramón Martínez, aseguró que hay entre 20 y 25 denuncias en el Ministerio de Trabajo contra Naussa y que son de diferentes estilos, ya sea porque se debe pedir hora de ingreso el día antes de ir a trabajar, por baños en malas condiciones o por peones que manipulan máquinas como si fueran operarios.
A diferencia de hace un año, el acto de ayer frente a la planta de Naussa transcurrió sin incidentes entre trabajadores y personal de confianza de la empresa.