BUENOS AIRES - El presidente argentino, Néstor Kirchner, tomó distancia de las causas que investigan a la ex mandataria María Estela Martínez de Perón, "Isabelita". En su entorno, se repite el término "prescindencia" para definir la actitud oficial sobre el tema.
Esta prescindencia se cree vinculada a las reacciones en la interna peronista sobre el tema y la percepción que el tono que cobraron las investigaciones sobre la Triple A -el grupo paramilitar ultraderechista creado por José López Rega, mano derecha de Juan Perón y su viuda- podría resultar un bumerán, un argumento para legitimar acciones durante la dictadura que derrocó a "Isabelita" en 1976.
A la Triple A se le atribuye la muerte o desaparición de 1.500 militantes de izquierda antes de la dictadura.
En el Partido Justicialista (PJ, peronista) se produjo un fuerte debate por la responsabilidad que pudo haber tenido Perón en las acciones de la Triple A. Hay preocupación porque se "manche" la figura del caudillo.
Y a Kirchner le inquieta el giro político que tomó el tema en la interna partidaria. Aún así, no está dispuesto a ser quien sepulte el debate sobre la Triple A y con qué aval de Perón o su esposa se cometieron las acciones delictivas.
A nivel judicial también hubo repercusiones. Uno de los magistrados que lleva adelante la causa, Norberto Oyarbide, dijo que no hay "ninguna prueba" que vincule a Juan Perón con la Triple A. la nacion/gda