La playa Los Botes de La Paloma se vio repleta de gente el sábado por la noche. La causa era la fiesta Axe Vice, que, con entrada gratuita, permitió disfrutar de una buena selección de DJ´s.
El sol se acercaba al horizonte, cuando un violinista salió a tocar a la arena. Detrás suyo, un escenario. En el escenario, el Dj uruguayo Nicolás Lutz Un saxofonista, salió tras el violinista a la arena siguiendo las bases de Lutz. El público, variado y mayormente playero, formaba un semicírculo con ellos al frente y el mar a su izquierda. Las bases de Lutz y las improvisaciones de los dos músicos, armónicas y con mucho ritmo, fueron una de las propuestas más interesantes.
Según uno de los responsables del evento, el año pasado habían ido por allí unas 6000 personas. Calculando a ojo, el público de la noche del sábado, ya avanzada la madrugada, llegó a esa cantidad y con seguridad la superó. "Queremos armar un espacio para brindar a los chicos lo que piden y hacerlos pasar por distintos momentos y estilos de música", comenta. A lo largo del resto de la noche, esa propuesta se cumplió, siempre apoyada por las proyecciones en una pantalla gigante de videos de Slate, un "video jockey", que iban desde el reciclaje de películas bizarras, hasta imágenes abstractas.
arenas. Hacía ya por lo menos dos horas que la música había comenzado, primero de la mano de los jóvenes Yep, que es panameño, y Z@p, que es uruguayo y pertenece al colectivo virtual Ouzomusic.
La mezcla de ambientes a la hora en que ellos habían tocado resultaba extraña y por lo menos curiosa. Un par de puestos de tortafritas a la entrada de la playa. Familias con niños bailando y divirtiéndose en el sector de baile sobre la playa. Surfistas aprovechando las fuertes olas exactamente en frente de este lugar. Jóvenes con ropa de playa, disfrutando del comienzo de la fiesta. Música de aires cool preparando las más de diez horas de fiesta que quedaban por delante.
mareas. Lo de los niños en la zona de baile continuó como una particularidad hasta pasada la medianoche. Un padre bailando con sus hijas, junto a "electrónicos de ley" vestidos al tono y portando los obligatorios lentes negros, junto a parejas y a un público muy variado. También hubo un par de perros, caminando entre la multitud que se dividió entre los pocos que disfrutaron de la marea alta para bailar con los pies en el agua, y los que se iban corriendo para que no los moje.
"Venite para acá, que esto está que arde", grita un muchacho a su celular en la pista de baile. Tiene 24 años, está operando con un celular en cada mano, y vino desde Montevideo con su amigo, de 40. Dicen que vienen a ver a Mau Mau, el Dj brasileño. Los celulares abundan y no dejan de ser usados ni siquiera junto a los parlantes, donde inexplicablemente algunos logran mantener una conversación telefónica. Cerca, un grupo de chicas de 14 años de promedio, entra entusiasmado a la pista. A su vez, e el salón vip, Gonzalo y Bruno, que venían de Montevideo solo para la fiesta, disfrutaban de toda la propuesta.
El set del uruguayo Nicolás Lutz fue después del de Fede Litz y sus dos músicos, y mantuvo un buen clima. En la carpa, a punto de dirigirse a las bandejas, la Dj argentina Uma K, de 25 años, dice brevemente "Me parece que la gente está bastante tranquila". Hacia la una de la madrugada el público estalla con lo que Uma define como "progressive house", y queda pronto para Mau Mau. Con un cambio de horario, el brasileño prometía cerrar una noche en la que el viento y el fresco ya no se sentían.
En el sector Vip, los ganadores del concurso que Axe organizó a través de ingeniosos juegos en Internet, estaban disfrutando desde un lugar privilegiado. Tenían en promedio unos 18 años de edad, y coincidían en sus intereses: querían ver a Fede Lijt (de hecho uno de ellos es su vecino), a Martín Míguez y a Mau Mau. Se movieron casi como una barra de amigos y le sacaron el jugo a la noche.