Desde hace varios años Antel no edita las guías alfabéticas y de calles y, por otra parte, en Montevideo nada se sabe de los teléfonos del Interior y recíprocamente.
Casi anualmente sí, se edita la guía de las páginas amarillas, única que quedó a cargo de una empresa privada que en sus inicios publicaba todas las guías. Esto no ha sido inconveniente para que las tarifas sigan aumentando, -pese a que se retacean servicios- y sólo se otorguen algunas ventajitas para quienes hablan al exterior, porque en ese tema hay competencia.
Parece llegado el momento de no preguntar, sino de exigir que se editen las guías que están vigentes con una antigüedad absurda en la materia. Aunque Antel ha encontrado otra veta para recaudar a través del servicio de información de guía.