Naciones Unidas - En su debut en una reunión formal del Consejo de Seguridad, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy una estrategia más coordinada y global para afrontar las amenazas y desafíos a la paz mundial.
Ban, que asumió su cargo el pasado primero de enero, participó en una reunión temática de los quince miembros del Consejo en la que analizaron cómo hacer frente a los retos y las crisis internacionales.
En su intervención, Ban señaló que éste es un momento "sobrecogedor" en asuntos internacionales, con un amplia y desafiante agenda para el 2007, que pasa por la resolución de graves crisis como el de la región sudanesa de Darfur y el de Oriente Medio.
"Mi prioridad será fortalecer la capacidad de la ONU en su papel de asistir en la prevención de conflictos, pacificación y consolidación de la paz. Considero que es una labor continuada y el rol de la ONU debe ser coordinado, global y consistente", agregó.
Anotó que actualmente existen 18 misiones pacificadoras de la ONU, con más de 100.000 empleados sobre el terreno, el número más alto en toda su historia, así como que el organismo mundial está involucrado, de una forma u otra, en un total de 30 operativos.
Los desafíos más inmediatos, a juicio de Ban, se encuentran en Africa, especialmente la crisis humanitaria en la convulsa región de Darfur, en donde piensa coordinar sus esfuerzos con el gobierno sudanés, los gobiernos africanos y la comunidad internacional para resolver la situación.
Además consideró que la revitalización del Cuarteto para la paz en Oriente Medio -integrado por ONU, UE, EE.UU. y Rusia- es fundamental para solventar las diferencias entre palestinos e israelíes, así como exhortó a apoyar a la reconstrucción y proceso de democratización del Líbano.
Otro tema prioritario para Ban es resolver el estatus político de Kosovo, para evitar la desestabilización de la región del sureste europeo.
Según Ban, también son una fuente de desestabilización la lucha contra la epidemia del sida, que está afectando humana, social y económicamente a los países más pobres, al igual que la pobreza, que fomenta el extremismo y la desesperación.
Al final de la reunión, el Consejo de Seguridad, presidido por el embajador ruso, Vitaly Churkin, aprobó una declaración presidencial que insta a la comunidad internacional adoptar un planteamiento más coherente y efectivo a las amenazas contra la paz y la seguridad.
EFE