El mes pasado, la Presidenta Michelle Bachelet promulgó el tratado de libre comercio (TLC) con China. Este acuerdo, que se alcanzó en noviembre del 2005, luego de cinco rondas de negociación, constituye el primer tratado de libre comercio suscrito por China con una nación latinoamericana.
Las implicancias a largo plazo de este pacto son positivas, aun cuando los beneficios a corto plazo posiblemente sean menos notorios.
El acuerdo ayudará a respaldar el crecimiento económico a largo plazo en Chile y creará empleos además de entregar -con el tiempo- nuevas oportunidades para nuestras pequeñas y medianas empresas. También es posible que fortalezca aún más la posición internacional de Chile y que beneficie a los consumidores del ámbito latinoamericano, quienes tendrán acceso a bienes chinos a menos precio. Con este acuerdo, Chile continúa reduciendo sus aranceles externos; del nivel oficial del 6% que hubo, pasamos al nivel en que opera hoy en día, que bordea el 2%.
El TLC eliminará inmediatamente los aranceles sobre el 92% de las exportaciones chilenas a China, mientras que otro 7% recibirá gradualmente acceso preferencial durante un período de 10 años y sólo el 1% permanecerá exento de las condiciones del acuerdo de libre comercio. De los 25 principales productos chilenos exportados a China en la actualidad, sólo el yodo fue excluido del TLC, mientras que todos los demás tendrán un tratamiento preferencial de manera inmediata.
Según las condiciones del acuerdo, el 50% de las exportaciones chinas a Chile recibirán tratamiento preferencial. El convenio contempla además la incorporación de servicios e inversiones en una etapa posterior, lo que podría colocar a Chile en una excelente posición para convertirse en la puerta de entrada del capital chino a Latinoamérica. Esto es algo que ya ha comenzado a observarse en la empresa de riesgo compartido, formada por la firma china Minmetals y la cuprífera estatal chilena Codelco.
El intercambio comercial con China es importante para Chile. En el período comprendido entre enero y junio del 2006, el intercambio comercial entre ambos países alcanzó los US$3.600 millones, lo que equivale a casi el 8,5% del intercambio comercial total de Chile a nivel mundial. El intercambio comercial con China ha estado creciendo a tasas de dos dígitos en los últimos cinco años y se inclina fuertemente en favor de Chile.
En el primer semestre del año, Chile registró un superávit comercial de US$ 624 millones con China, sobre una base de US$ 2.106 millones en exportaciones y US$ 1.482 millones en importaciones. Este crecimiento hace que China sea el segundo socio individual de exportación más importante para Chile, después de Estados Unidos. Chile ya cuenta con un TLC con Corea del Sur, país que se encuentra entre las principales economías de Asia, y actualmente negocia con Japón, e intenta ampliar su acuerdo parcial de comercio con India. (Ben Laidler, Director de Estudios, Estrategia y Renta Variable para el Cono Sur y la Región Andina, de UBS).