El sarcasmo es la marca de fábrica de la historia inspirada en una novela de Christopher Buckley. Ante las oleadas de críticas al consumo (y publicidad) de tabaco que se expandían por todo el mundo, al escritor se le ocurrió remar a contracorriente imaginando a un héroe que fuera el encargado de defender a los fumadores.
La habilidad con las palabras queda manifiesta de entrada, cuando al integrar una platea televisiva, ese abogado sin título termina por convencer a un enfermo de cáncer ofreciendo una campaña publicitaria para desalentar el consumo de cigarrillos. Los dobleces del personaje no son nada sutiles. Como buena caricatura está hecha de trazos elementales, fácilmente reconocibles, aunque es a partir de ellos que el humor rápido deja paso a la reflexión.
Detrás del humo del tabaco, la película amplía con buena puntería sus blancos. Ese personaje que también impulsa la devolución del "glamour" a los cigarros haciendo fumar a las estrellas de cine en sus películas, forma parte de un club verdaderamente mortal. Entre platos y postres, el individuo se saca filo en compañía de un enamorado de las armas e integrante de una sociedad que habla sobre lo buena que ellas son y una mujer empapada por el alcohol sobre cuyas bondades pregona.
A ese esquema argumental lo hace explotar cuando el protagonista, que ya ha iniciado a su hijo en las artes que practica, se deja envolver por una periodista que en la alcoba le roba todos sus secretos. El pantano afectivo en el cual entra no es lo suficientemente profundo para terminar de enterrarlo. De cómo sale de allí habla el epílogo de la película.
VAIVENES. Con una trama que choca con intereses varios, llevar esta historia al cine no fue nada fácil. Se cuenta que varios mostraron interés en ella pero nadie se animó a meterle el diente, incluyendo al propio Mel Gibson, hasta que el hijo de un veterano director de comedias (Iván Reitman) la tomó.
El resultado se divide entre la inteligencia del planteo, la contundencia de su humor, un buen elenco que encabeza de gran forma Aaron Eckhart, y una salida que no deja de tener algo de corrección política. No conviene revelar la vuelta de tuerca final, aunque es a partir de ella que el film merece ser repensado. La resultante es más sinuosa, como el tema que toca.
CRITICA/HENRY SEGURA
GRACIAS POR FUMAR
Thank You For Smoking
Director y libretista. Jason Reitman
Fotografía. James Whitaker
Montaje. Dana Glauberman
Música. Rolfe Kent
Elenco. Aaron Eckhart, Maria Bello, Cameron Bright, Adam Brody
Estados Unidos 2006