L. NICROSI | M. GALLARDO
Realmente lamento enormemente este hecho. Estamos en el camino de la paz, de la razón, de la justicia, de lo humano y del respeto a las decisiones de la Suprema Corte de Justicia", dijo ayer el presidente Tabaré Vázquez al abordar el suicidio del coronel retirado Juan Antonio Rodríguez Buratti.
"Nosotros antes de llegar al gobierno nos comprometimos con la verdad y la justicia, no con la verdad y la venganza. Lamento lo ocurrido, pero este gobierno va a seguir con su compromiso de ejecutar las decisiones del Poder Judicial", agregó el mandatario.
Las expresiones fueron planteadas en la víspera en la sesión de acuerdos ministeriales que se llevó a cabo en la residencia de Suárez, al analizar la decisión de autoeliminarse del militar retirado.
Vázquez subrayó que pese a los sucesos de las últimas horas, el Poder Ejecutivo seguirá adelante con su política de derechos humanos.
En la reunión, la ministra de Defensa Nacional, Azucena Berrutti, y el titular interino de Interior, Juan Faroppa, subrayaron que continuarán con la coordinación entre ambas carteras mientras prosigan los temas judiciales.
Entretanto, fuentes castrenses indicaron que a mediados de octubre estará culminada la cárcel militar, donde serán trasladados los procesados por el juez Luis Charles.
En filas del gobierno se conocía la decisión de algunos de los retirados implicados en delitos de violación a los derechos humanos de resistir a sus detenciones o eventuales extradiciones a Argentina. La intención de morir "como soldados" había sido trasmitida a integrantes del Poder Ejecutivo.
Pese a que cuando la alternativa fue manejada por la prensa el tema fue desmentido por miembros del gobierno, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, admitió en el semanario Brecha las advertencias que habían formulado algunos de los actualmente procesados.
Por otra parte, la noticia de la muerte de Rodríguez Buratti fue difundida en todas las reparticiones del Ejército, desde el comando de la fuerza de tierra.
El comandante en jefe del ejército, Carlos Díaz, arribó ayer al mediodía procedente de China, pero no asistió al Cementerio del Norte, donde fueron llevados los restos del ex integrante del Servicio de Información de Defensa (SID) de la dictadura.
Algunos de los familiares de los militares procesados conocieron ayer a última hora la llegada de Díaz, y anunciaron su disposición de comunicarse en la jornada con el comandante.
Si bien la posibilidad de que Rodríguez Buratti se suicidara era conocida por algunos retirados ante los anuncios que había realizado por su compleja situación familiar, la concreción de los hechos causó asombro y malestar entre los integrantes de la fuerza de tierra, indicaron fuentes castrenses.
IMPACTO. El suicidio de Rodríguez Buratti "impactó" en los oficiales de mayor grado del Ejército como los oficiales jefes (tenientes coroneles y mayores), oficiales superiores (coroneles) y oficiales generales (generales y tenientes generales).
En el caso de los oficiales subalternos (de alférez a capitán) el tema no causó mayores comentarios, aunque sí en aquellos lugares donde revistan hijos de militares involucrados con la dictadura militar.
"Esto viene muy mal. No sólo por lo que pasó con Rodríguez Buratti sino por todo lo demás. Campañas en la prensa, escraches, ahora este tema de las denuncias. Esto pinta muy mal por lo menos para los oficiales de mi jerarquía. Los alférez y los tenientes ni fu, ni fa. Ni tienen información, no conocen a los involucrados y el tema no les importa mucho. Salvo cuando se trata de hijos de oficiales en actividad o retirados", sostuvo un oficial jefe consultado ayer por El País.
Otro oficial en actividad sostuvo que muertos y secuestrados hubo en los dos lados.
"La lista es tan larga como la del otro bando. Incluso hay homicidios impunes de policías y militares cuyos responsables nunca pagaron sus cuentas con la ley. Todo esto nos causa asombro. Ahora son juzgados por un caso ocurrido en Argentina para evitar que no los extraditen a ese país. No sé. Me suena raro", subrayó el oficial.
Citado por "Operación Zanahoria"
El coronel Gilberto Vázquez, procesado ayer por el juez Luis Charles, deberá comparecer hoy ante el juez Juan Carlos Fernández Lecchini por el caso de la maestra Elena Quinteros, desaparecida en 1976.
La fiscal Mirtha Guianze había pedido el 10 de agosto que el militar fuera citado con carácter "urgente" para interrogarlo sobre la llamada "Operación Zanahoria" en la que dijo que participó.
La información coincide con los datos aportados en ese expediente por el ex asesor de la presidencia de Jorge Batlle, Carlos Ramela, y podría conducir a saber dónde se encuentran los restos de la maestra.
En una de las tantas oportunidades en las que Vázquez declaró a los medios en Cárcel Central, se refirió a la "Operación Zanahoria".
Dijo que entre mediados de 1984 y principios de 1985, como parte de las negociaciones que se realizaron entre los partidos políticos y las Fuerzas Armadas, se decidió no dejar restos de desaparecidos en los establecimientos militares.
El militar afirmó que la mayoría de los cuerpos de los desaparecidos fueron enterrados en el Batallón 14 y algunos "pocos" en el 13. Agregó que primero se removieron los cuerpos enterrados en el 13 y luego "los más de veinte" del 14.