Fue asesinado responsable de la matanza de Carandirú

| La Policía investiga si la belicosa mafia carcelaria paulista estuvo involucrada, pero aún carece de pistas

SAN PABLO | EFE

El ex coronel de la policía brasileña Ubiratán Guimaraes (63), que hace casi 14 años dirigió una operación en la cárcel paulista de Carandirú, que terminó con la matanza de 111 presos que mereció una adaptación al cine a cargo de Héctor Babenco, fue encontrado muerto en su apartamento con un disparo, informó ayer la policía.

El cadáver de Guimaraes -que buscaba ser reelecto como diputado estadual por el Partido Laborista Brasileño- tenía un disparo en el pecho y fue hallado la noche del domingo en su apartamento.

No se ha podido indentificar al homicida. Según la Policía Civil, la última persona que visitó a Guimaraes fue su novia, identificada como Carla, quien salió de la propiedad el mismo sábado por la noche. La única pista que los investigadores tienen del crimen hasta ahora es que la puerta de atrás de la propiedad fue encontrada abierta.

Guimaraes se hizo tristemente célebre por dirigir la operación de la Policía Militar de San Pablo que el 2 de octubre de 1992 sofocó a sangre y fuego un motín en el pabellón 9 de Carandirú, en la que murieron 111 presos. Fue la peor matanza ocurrida en Brasil.

Por ello, Guimaraes fue condenado en 2001 en primera instancia a 632 años de prisión pero no llegó a pasar un día en la cárcel. Apeló al fallo en libertad y en febrero pasado el Tribunal de Justicia de San Pablo anuló el proceso y lo absolvió.

La policía investiga si detrás del supuesto asesinato está la mafia de presos Primer Comando de la Capital (PCC), que este año ha desafiado tres veces a las autoridades de San Pablo con sangrientas revueltas.

Guimaraes es la segunda persona relacionada directamente con la matanza de Carandirú que muere tiroteada en menos de un año. El entonces director de Carandirú, José Ismael Pedrosa, fue asesinado a tiros el 24 de octubre de 2005 después de votar en un referendo sobre la prohibición del comercio de armas de fuego en el país. El crimen fue atribuido por las autoridades al PCC.

La cárcel de Carandirú, una tenebrosa prisión que llegó a albergar 10.000 presos y que fue símbolo de violaciones a los derechos humanos, fue demolida hace tres años y en su lugar se construyó el Parque de la Juventud.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar