La Paz - Los gobiernos de Bolivia y Argentina decidieron hoy acelerar negociaciones para dar paso a licitar la construcción de un gasoducto que permitiría la venta de 20 millones de metros cúbicos adicionales de gas boliviano al mercado vecino.
En rueda de prensa en Santa Cruz, el vicepresidente Álvaro García Linera y el ministro de Planificación de Argentina, Julio De Vido, adelantaron que su meta es cerrar un acuerdo de compraventa hasta octubre, a fin de llamar a una licitación ese mes para el gasoducto y dar a conocer al ganador en diciembre.
De Vido llegó el lunes a Santa Cruz para conversar con García Linera sobre el negocio, para cuadruplicar las exportaciones bolivianas de gas al mercado argentino que actualmente llegan a 7,7 millones de metros cúbicos diarios y se hacen por un gasoducto de esa capacidad máxima construido en los años 70.
García Linera manifestó la esperanza de ambos gobiernos de que las petroleras estatales Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Energía Argentina S.A. (Enarsa) lleguen a un acuerdo sobre las condiciones de compraventa a la brevedad para viabilizar la convocatoria para la construcción del gasoducto.
Desde que empezó a considerarse la obra, la empresa argentina Techint manifestó interés en la construcción de la tubería, cuyo costo inicial era de alrededor de mil millones de dólares. Actualmente, Argentina paga por el gas boliviano cinco dólares por millar de BTU (unidad térmica británica, por sus siglas en inglés), pero ese precio, que rige desde el 15 de julio, sólo estará en vigencia hasta el 31 de diciembre.
La obra que permitiría el bombeo del gas adicional es el Gasoducto de Noreste Argentino (GNEA), que eventualmente podría alimentar también al mercado de Uruguay, que ha manifestado interés en comprar el energético boliviano, lo mismo que Paraguay. Pero el gobierno argentino también ha adelantado que podría tener interés en hacer mayores compras.
Bolivia también exporta en la actualidad otros 26 millones de metros cúbicos de gas a Brasil, pero el propósito boliviano de lograr mejores precios para el hidrocarburo, superiores a los 4 dólares que actualmente paga el mercado brasileño por él, tropieza con la negativa de Petrobras.
Las relaciones entre ambas partes parecen haberse tensado después de que el presidente boliviano Evo Morales decretó la nacionalización de los hidrocarburos, el 1 de mayo, que afecta los intereses de Petrobras.
El ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Andrés Soliz, dijo que esas dificultades, por las cuales ambas partes decidieron ampliar el periodo de negociaciones que inicialmente era de 45 días por otros dos meses, hasta octubre, podrían llevar a que Bolivia apele a un arbitraje internacional para dirimir el asunto.
AP