BRASILIA | AFP
Senadora combativa e izquierdista radical, Heloísa Helena se ha convertido en la sorpresa de la campaña electoral en Brasil, que puede definir los rumbos de los comicios y está empeñada en disputarle el cargo al presidente Lula da Silva.
"Estoy trabajando mucho para sustituir a (Geraldo) Alckmin (el principal rival de Lula en las encuestas) en el segundo turno" y con ello disputar la presidencia frente a frente con su ex compañero de partido y actual rival, el presidente Lula, afirmó a la prensa Heloísa Helena.
Abrazada a un ramo de flores naranjas, la senadora reaccionaba así a los resultados de las encuestas.
La senadora de 44 años, expulsada del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) de Lula por su crítica económica conservadora del gobierno, se convirtió en la sorpresa de la campaña electoral brasileña al confirmarse que pasó de 6% a 10% de la intención de voto de los brasileños, según Datafolha.
El auge de Heloísa Helena es clave para la campaña, porque según los analistas puede robarle a Lula los votos que necesita para ganar en la primera vuelta el 1° de octubre, y con ello provocar un segundo turno.
Además, la senadora irrumpe en una disputa que aparentemente tenía apenas dos competidores: el favorito ex sindicalista Lula (que pasó de 46% a 44% de la intención de voto) y el socialdemócrata Alckmin (que también retrocedió de 29% a 28%).
El fenómeno Heloísa Helena es considerado por los analistas un voto de protesta, que puede crecer todavía más, pero que será insuficiente para llevarla al segundo turno, lo que tranquiliza a los socialdemócratas de Alckmin, que la ven como una aliada indirecta que le roba votos a Lula.
"El crecimiento de su candidatura demuestra que hay espacio para una alternativa verdaderamente de izquierda en la sociedad brasileña, que ni Lula ni Alckmin representan, y también para la lucha contra la corrupción", afirmó el diputado Iván Valente, un disidente del PT de Lula y hoy uno de los líderes del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) de Helena.
Invariablemente enfundada en jeans, camiseta blanca ajustada, gafas y melena azabache recogida en una cola de caballo, Helena fue electa senadora por primera vez en 1998, con lo que se dio a conocer como una combativa izquierdista.
Frente a Lula y Alckmin, que abogan por la continuidad de una política económica sin rupturas con el mercado, Heloísa Helena Lima de Moraes Carvalho (que es su nombre completo) propone un radical cambio de rumbo y acusa al Banco Central de estar "al servicio del capital financiero".
Tampoco tiene reparos para oponerse a causas clásicas de las mujeres y de la izquierda. El pasado año, proclamó, en un debate por la despenalización del aborto en el Senado, que "no hay nada más primitivo que el aborto".