El gobierno se apresta a elevar al máximo la alícuota del Imesi para los vehículos gasoleros y prepara un proyecto de ley para aumentarlas. Así se pretende desalentar el uso de gasoil en vehículos que no estén destinados a tareas productivas.
Hoy los gasoleros están gravados con un Imesi del 47% y la tasas máxima prevista por la ley es de 60%, con lo que la alícuota del gravamen subirá 13 puntos.
El ministro de Industria, Energía y Minería, Jorge Lepra, hizo el anuncio ayer al participar del seminario "Hacia un proyecto energético como factor de desarrollo económico y social", que organizaron el Pit-Cnt y la Coordinadora de los Sindicatos de la Energía del Uruguay.
El funcionario dijo que con el propósito de "enfrentar la dieselización del parque" automotor su cartera elabora "un proyecto de decreto que lleva al máximo las tasas de Imesi de los vehículos gasoleros de uso particular".
También anunció la redacción de un proyecto de ley que "eleva las tasas máximas de Imesi a aplicar a los vehículos diesel de uso particular y prohibiendo la conversión de motores nafteros a motores diesel, así como la importación de motores diesel y de kits de conversión de motores".
El presidente de la gremial de concesionarias Jorge West dijo a El País que la venta de automóviles a gasoil "hoy es prácticamente nula" y que la baja en las operaciones se dio a partir que se comenzaron a dar subas diferenciales en el gasoil.
Sostuvo que con el anuncio de la puesta en marcha del llamado gasoil productivo las ventas "se desplomaron" y tras la confirmación que se dejaría sin efecto hubo un leve repunte. West dijo que los importadores están "prácticamente sin stock" de autos gasoleros de uso particular.
Según el empresario el paquete de medidas anunciado por Lepra tendría un efecto neutro o de leve tendencia al alza en el precio de los automóviles gasoleros semi nuevos que están en circulación.
Lepra realizó también ayer un balance de los 18 meses que lleva trabajando para la certera en un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing. Allí también comentó que si bien el proyecto del gasoil productivo "se paró" y por el momento no hay avances, "puede haber en el futuro alguna otra iniciativa".
EVALUACION. "La industria es uno de los pilares del Uruguay Productivo", resaltó Lepra al repasar las medidas que ha promovido su cartera en los últimos meses para el crecimiento de la actividad. Entre éstas puso énfasis en aquéllas tendientes a garantizar el suministro energético y en los lineamientos para lo que queda del año y parte del que viene.
"Sin dudas el ahorro tiene que ser parte de nuestra vida diaria", afirmó el ministro al tiempo que resaltó que las políticas de ahorro durante esta administración serán "permanentes".
En este sentido Lepra anunció que una vez pasado el invierno y con la central de Punta del Tigre trabajando a plena capacidad (200 MW) el gobierno impulsará un proyecto de eficiencia energética que consistirá en la etiquetación de electrodomésticos, ensayos de lámparas y difusión de la necesidad del ahorro en Primaria. En relación a esto, si bien el subsecretario de Industrias, Martín Ponce de León, afirmó días atrás que el nivel de lluvias y la puesta en marcha de la central de Punta del Tigre "alejan los cortes de energía eléctrica", el director de UTE, Gerardo Rey, afirmó ayer que "aún no hay certeza de no estar ante un escenario de corte programado".
"La crisis energética tiene un problema estructural que se resuelve parcialmente con la incorporación de la central de Punta del Tigre sin embargo el ahorro obligatorio va a seguir hasta no tener la certeza de que no habrá cortes, cosa que hoy no tenemos", aseveró. El ministro señaló que la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande realizó un estudio en el que se concluyó que en los 26 años de su existencia, esta es la peor crisis energética que ha sufrido Uruguay.
Entre las inversiones vinculadas a la generación de energía Lepra dijo que se analiza realizar un cambio en las turbinas de Salto Grande que permita aumentar lo producido. De todas formas, fuentes de UTE dijeron a El País que esta inversión sería de largo plazo, una vez que esté asegurado el respaldo térmico.
INDUSTRIA. Los empresarios no dejaron pasar la ocasión y preguntaron al ministro cómo vería las ocupaciones si continuase desempeñándose en la actividad privada como lo hacía antes de asumir la titularidad de la cartera.
El funcionario no esquivó la respuesta y relativizó los conflictos que, según dijo, ocurren en apenas "el 4 o el 5 por mil de las unidades productivas que están en el Uruguay".
Ante algunas críticas de los empresarios por ventajas poco atrayentes a la inversión, Lepra resaltó que actualmente "se está invirtiendo mucho más que hace un año" y que para ver esto sólo hace falta recorrer el país.
Antel se colgará de la interconexión con Brasil
El subsecretario de Industria y Energía, Martín Ponce de León, reveló a El País que en la interconexión energética con Brasil también participará Antel a través del tendido de fibra óptica y que ello será impulsado por "un consorcio con control estatal".
El vicepresidente de Antel, Edgardo Carvalho, dijo a El País que la empresa tendría una "participación minoritaria" en la asociación. "Estaríamos aprovechando la obra de interconexión para colgar nuestra fibra óptica y así tener un mayor respaldo en caso de que ocurra un desperfecto a través de otro acceso al sistema brasileño". Actualmente Antel cuenta con dos accesos a través de Brasil y tres por Argentina.
El miércoles un equipo técnico encabezado por Ponce se reunió con una delegación brasileña con quien se acordó generar un informe preliminar para dentro de 60 días, en base al cual realizar un "rápido llamado" a licitación para el tendido de las líneas eléctricas y de la conversora.
El presidente de UTE, Beno Ruchansky, dijo a El País que la intención del gobierno es que la inversión del conversor la realice el Estado y que el tendido de línea se concrete con capitales privados. Ruchansky afirmó que aún no está claro si se haría una asociación público-privada o se conformaría una sociedad bajo el derecho privado en la que el Estado tendría la mayoría accionaria. Dijo que este aspecto será analizado con el Fondo Monetario Internacional.
Se trata de una inversión por aproximadamente U$S 150 millones conformada por U$S 70 millones de la conversora y U$S 80 millones que implicará el tendido de las líneas de conexión.
UTE ya ha tenido expresiones de interés de privados en financiar las obras así como de la Corporación Andina de Fomento y del Banco Mundial.