Aunque archive el caso, la jueza laboral Elisa Lizaso podrá decretar a partir del próximo lunes el retiro de la maquinaria de la textil Dancotex. Los abogados que representan a la empresa presentaron ayer dos escritos ante la sede y en uno de ellos solicitan que avale la decisión tomada anteriormente por la jueza Nanci Corrales y también por la justicia civil.
En el segundo escrito la empresa solicitó el cambio de depositario de la maquinaria, como recientemente ocurrió en la sede laboral donde se tramita el juicio de los trabajadores de la imprenta Vanni. Allí la jueza Rita Patrón nombró depositario de los bienes embargados a un perito judicial o a un rematador para dar más garantías a las partes.
Lizaso respondió al pedido de Dancotex que primero la firma debe contestar al planteo de desistimiento de medidas cautelares presentado la semana pasada por los trabajadores. Eso significa que la empresa tiene que responder si acepta poner fin al expediente laboral que los empleados habían iniciado para cobrar los haberes adeudados. La jueza le dio un plazo de seis días hábiles a la empresa, que vence el lunes. A partir de ese momento Lizaso se pronunciará sobre el planteo de retirar o no la maquinaria.
Uno de los abogados de la empresa, Ernesto Rodríguez Altez, dijo a El País que Dancotex espera que a la brevedad la jueza les permita sacar máquinas y otros materiales de la planta, para luego participar de una mesa tripartita de diálogo. "Estamos jugando una partida de ajedrez. Nosotros presentamos algunos escritos y ha habido errores procesales de la contraparte", argumentó.
VOLUNTAD. Alegando que está cansado de que no se cumplan las decisiones judiciales, el propietario de la textil Daniel Soloducho también advirtió ayer ante la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados que no negociará una salida hasta que no se le permita retirar la maquinaria.
El empresario pidió al Pit-Cnt y a los ocupantes "una señal de buena voluntad": que acaten la decisión judicial y entreguen las ocho máquinas que considera "indispensables" para que funcione la planta de Colonia. Explicó que el desarme y retiro de la maquinaria llevaría cerca de seis días debido a la complejidad de los mecanismos, relataron fuentes legislativas a El País.
Soloducho dijo que en Uruguay "alcanza con contratar un ejército de mercenarios para imponer la voluntad en contra de la Justicia". En más de una ocasión, el empresario habló sobre la "falta de garantías" que hay en el país, aunque no cuestionó directamente al ministro del Interior, José Díaz. Sí criticó al director de Trabajo, Julio Baráibar, que lo había acusado públicamente de cometer una actitud "inhumana". Soloducho contó a los legisladores que envió una carta a Baráibar respondiendo que no lo puede tratar como inhumano porque le da trabajo a 250 personas. Y le agregó que si ahora no tiene en planilla a 500 trabajadores, es porque las circunstancias del país han cambiado.
"CIERRO Y ABRO". En su fundamento, Soloducho vinculó la situación de la empresa Dancotex con la evolución del tipo de cambio. Si bien no habló de pérdidas en términos económicos, dijo que la baja del dólar lo ha "complicado". Recordó que llegó a esa conclusión una comisión que oportunamente se creó, en la que participó el ex asesor del Pit-Cnt, el economista Manuel Rodríguez.
Los informantes marcaron que Soloducho puso énfasis en que el Pit-Cnt está equivocado cuando dice que el empresario está obligado a dar trabajo. "Si los trabajadores consideran que la empresa (en Montevideo) es viable, que inviertan ellos, que compitan ellos. Estoy dispuesto a negociar las máquinas, la planta. Pero no se me puede obligar a mí a impulsar ese emprendimiento", comentó.
Advirtió que ha perdido clientes y que la planta de Colonia cerrará si las cosas no cambian: "Voy a cerrar y abrir de vuelta, como me ha pasado otras veces", afirmó. Ayer también llegaron al Parlamento unos 40 trabajadores de Dancotex Montevideo que no acompañan las medidas sindicales y unos diez de Colonia, acusados de "amarillos" por el Pit-Cnt
Los delegados de Colonia presentaron una carta firmada por 120 obreros de esa planta -entre ellos, algunos afiliados al gremio- donde se pide al Congreso Obrero Textil (COT) y al Pit-Cnt que permitan el retiro de las maquinas. Ratificaron la versión de Soloducho de que esos elementos son imprescindibles para el trabajo en Colonia. "Si todo sigue así, van a ser dos las fábricas cerradas", comentó a El País uno de los representantes de los trabajadores, Enzo Vallejo.
"Van casi cuatro meses de ocupación. Salimos a manifestarnos porque grupos minúsculos han llevado adelante el conflicto", advirtió el obrero, que anoche estaba en las oficinas de la empresa en Montevideo.
Contacto telefónico
El director de Trabajo Julio Baráibar intentará comunicarse hoy con Daniel Soloducho para invitarlo formalmente a participar de una negociación tripartita. "No hay peor gestión que la que no se hace", afirmó Baráibar a El País. Mientras tanto, los delegados del gremio de Dancotex participaron ayer de una reunión de evaluación del conflicto con dirigentes del Pit-Cnt. Allí se habló de "formalizar" la ocupación pero todavía no se definió una fecha. La medida por ahora sigue siendo realizada por el Congreso Obrero Textil (COT). El dirigente Juan Castillo admitió que cometieron "desprolijidades" los últimos días.