Al Poder Ejecutivo le ha aparecido, adentro mismo de su estructura, una nueva disidenta.
Primero fue la Ministra de Desarrollo, que se negó a firmar el proyecto de ley autorizando el envío de tropas a Haití, aunque terminó rubricando un segundo que decía lo mismo. Después fue el de Ganadería, que ha mantenido una constante discrepancia con el colega de Economía, insistiendo que hay atraso cambiario y exigiendo una ley especial para los agropecuarios endeudados, sin que lograra ninguno de sus objetivos. Ahora apareció la de Salud Pública, declarando que el tema del aborto "sin ninguna duda" debería ser dirimido a través de una consulta popular, pese a que el Presidente ha sostenido que vetará cualquier ley que se apruebe sobre el tema, venga de donde venga. Si a estos tres calificados opositores internos se agregan los diez Senadores que presentaron un proyecto sobre salud reproductiva, se comprueba que el Frente, más que un Partido, es un ejemplo del caos.