GUILLERMO ZAPIOLA
Prometió que volvía y cumplirá. Lo hará además por la puerta grande: Rocky Balboa tendrá su estreno mundial el 9 de febrero de 2007 y en Uruguay ya empezó a publicitarse su llegada.
A treinta años de la primera entrada cinematográfica de su personaje más famoso, Sylvester Stallone está dispuesto a volver con un nuevo capítulo de la vida de ese Don Nadie que llegó al campeonato mundial de boxeo y hasta aportó (en Rocky IV) su granito de arena al derrumbe del sistema soviético. Por otra parte, han pasado ya 16 años desde que Stallone encarnó por última vez a Balboa en Rocky V, que dirigiera el mismo John Avildsen del film original. En el intermedio, sin embargo, no ha permanecido alejado del mundo del boxeo: junto al ex-pugilista Sugar Ray Robinson condujo hasta hace muy poco desde el Caesar`s Palace de las Vegas el "reality show" El retador (The contender), que en Uruguay es actualmente transmitido por Canal 10.
En un reportaje publicado en el diario argentino La Nación, Stallone ha explicado su entusiasmo con el proyecto: "Todos han sido muy escépticos en los últimos años con relación a la idea de esta vuelta, y algunos llegaron a calificarla de terrible y me sugerían que la olvidara. Tal vez por eso quiero hacerla y pelear por esta causa con todas mis fuerzas".
EDAD. El actor tiene 59 años, pero se ha permitido alguna "licencia artística" al respecto para interpretar el film: "Rocky quiere volver a los cuarenta y ocho años, como lo hizo George Foreman. No lo hace por el título y tampoco por el dinero, porque le sobra. Pero siente que tiene algo pendiente por hacer, porque sabe que la sociedad lo abandonó y dejó de tenerlo en cuenta. Ahora no pelea para los demás, sino para sentirse bien consigo mismo", afirma.
Un primer esbozo de lo que puede ser Rocky Balboa (que durante un tiempo se tituló Rocky VI) ha sido publicado en forma de cómic o más bien de "story board" en las páginas finales de Sly, una revista de la que Stallone es director ejecutivo y que combina notas mundanas para público masculino, consejos prácticos para conservar la salud, y por supuesto mucha autopromoción del actor. La publicación de la revista se inscribe en un marco más amplio, que incluye la reciente salida a la venta de un nuevo libro de Stallone titulado Sly Moves, que ha sido descrito como "una mezcla de autobiografía y guía para mejorar la salud" y que el propio Sly promueve como "mi programa probado para perder peso, ganar fuerza, sentirse fuerte y vivir el propio sueño". El nombre de Stallone ha sido vinculado también a una proyectada serie de productos vitamínicos y energizantes, el primero de los cuales (un polvo rico en proteínas) está ya a la venta.
DoBLETE. Sin embargo, Rocky no es el único personaje célebre de su filmografía que Sylvester Stallone tiene la intención de resucitar. Mientras trabaja sobre el guión de Rocky Balboa también tiene entre manos un más que posible regreso de John Rambo, el veterano de Vietnam creado por el novelista David Morrell, que ya conociera tres aventuras cinematográficas previas.
Por lo que ha adelantado Stallone, también la vuelta de Rambo implica algunos cambios, y no solamente los inevitables que pueden ser atribuidos al paso del tiempo. Recordemos la evolución previa del héroe: un ex-combatiente rechazado por la sociedad, que estallaba violentamente ante la presión externa en el primer film de la serie (Rambo el acorralado), un defensor de mito de la supervivencia de los "desaparecidos en acción" en Rambo II (donde volvía a Vietnam para ganar en la pantalla una guerra perdida en la realidad), finalmente un propagandista de la intervención norteamericana en Afganistán en favor de los "mujahedines" (no del Talibán, como suelen afirmar incorrectamente muchas páginas web, aunque el Talibán no existía en los años ochenta) en Rambo III. Para entonces John Rambo no era el producto de una sociedad que lo entrenó para pelear una guerra ajena y luego rechazó el resultado, sino un guerrero nato, un "nacido para matar".
A la altura del proyectado Rambo IV las cosas han cambiado algo. Pasaron los años, y John Rambo se ha asentado en los Estados Unidos, tiene esposa e hija y trabaja como agente encubierto para una unidad especial de la policía de Minnesota. Sin embargo algo ocurre, su familia es amenazada por los villanos de turno, y nuestro héroe debe entrar nuevamente en acción apelando a sus reconocidas (y legendarias) habilidades como combatiente.
La vuelta de Rocky y Rambo son los dos proyectos más cercanos de Stallone, pero no son los únicos. Desde hace por lo menos tres años tiene también en carpeta Notorious, una historia que combina la denuncia de la corrupción policial con la tragedia de algunas figuras reales de la música negra como Tupac Shakur y Notorious B.I.G., famosamente fallecidos en circunstancias de crónica roja. El proyecto ha sido discutido con la cadena HBO, y hay fuertes indicios de que se llevará a cabo en el correr del año 2007. Y la carpeta de Stallone encierra igualmente otras sorpresas. La más extraña de todas puede ser una biografía de Edgar Allan Poe, protagonizada por Robert Downey Jr., que de todos modos parece estar aún muy "verde".
En medio de ese torbellino de planes, Stallone tiene tiempo todavía de quejarse por la ausencia de auténticos héroes en el cine contemporáneo. "Cada generación tiene sus propios héroes y la de hoy tiene a figuras más bien tibias como el Hombre Araña, o directamente superhéroes ajenos a la realidad, como los de Star Wars. Los héroes de verdad se están acabando, pero en estos últimos tiempos he vuelto a sentir que la gente los necesita". Por lo pronto, los habitantes de California ya eligieron gobernador a Arnold Schwarzenegger.
Activo
Films, libros, una revista y consejos para mantenerse sano y fuerte tienen muy ocupado a "Sly"
El modelo original demanda a copia cinematográfica
Un boxeador poco notorio que afirma que Sylvester Stallone se basó en su vida para crear al personaje de Rocky Balboa insiste en que el actor comparta con él parte de las ganancias (mil millones de dólares, según se calcula) obtenidas por la serie de películas sobre el célebre pugilista de la ficción cinematográfica.
De acuerdo con una nota de Raúl Fain Binda, columnista de BBC Mundo, Chuck Wepner fue un boxeador de clubes, de carrera poco distinguida, a quien Mohamed Alí le proporcionó en 1975 la oportunidad de un enfrentamiento por razones de conveniencia y publicidad. Al parecer Wepner se sintió más humillado por la oferta. Antes de la pelea, las apuestas corrían 30 a 1 a que Alí lo noqueaba en el tercer round.
Como el Rocky de la película de Stallone, Wepner se juró a sí mismo resistir hasta el último round. La revista Sports Ilustrated lo describió como "un ancho bloque de corazón y sueños, uno de los últimos peleadores de clubes, de esos que te dan todo lo que tienen, que convierten el ring en un mar púrpura y siguen pidiendo más".
Al igual que Rocky ante Apollo Creed, Wepner derribó a Alí en la novena vuelta y llegó en pie hasta la última, aunque el árbitro suspendió la pelea quince segundos antes del final otorgándole al campeón el triunfo por K.O. técnico. Stallone asistió a la pelea, y allí nació el núcleo del guión de Rocky.
Quienes recuerden el Rocky inicial saben que el protagonista se hacía abrir con una navaja el párpado inflamado de su ojo derecho para que no pararan el combate. En la realidad, el árbitro le mostró a Wepner tres dedos y le preguntó cuántos podía ver. A esas alturas Wepner (que fue realmente vapuleado por Alí) ya no veía nada, pero su preparador le dio tres pellizcos en la espalda y pudo contestar: "Veo tres dedos".
Ahora, a los 65 años de edad y acaso aprovechando que Stallone se propone resucitar al personaje de Rocky, Wepner decidió demandar al actor con el argumento de que éste se hizo multimillonario con la historia de su vida.
Wepner quiere quince millones de dólares, y asegura que Stallone le prometió muchas veces darle una oportunidad o satisfacción, pero que nunca cumplió con su palabra. En la demanda, Wepner asegura que Stallone "ha aprovechado, y sigue aprovechando, el hecho de que usar el nombre de Wepner en conjunción con la serie de Rocky agrega un elemento de realidad al producto que el acusado está vendiendo".