La coyuntura del mercado cárnico presenta oportunidades únicas para nuestro país, que en la medida de sus posibilidades las está aprovechando cabalmente. La ausencia forzada de Brasil y de Argentina por la aftosa, a lo que hay que agregar la voluntaria autoexclusión de los mercados de este último hasta fin de año, créase o no. Esta situación dejó huecos enormes en el abastecimiento de carne, que sólo parcialmente pueden ser cubiertos por Uruguay y Paraguay, únicos exportadores netos de la región que quedan operando.
Varios importadores de gran volumen han debido golpear a nuestras puertas, que sólo estaban abiertas para los compradores privilegiados del hemisferio Norte, del circuito no aftósico, preferentemente. Así es que en los últimos meses, la tendencia a orientar mayores volúmenes de carne hacia los compradores catalogados hasta ahora como destinos secundarios ("otros destinos"), se ha ido consolidando.
El precio promedio del primer cuatrimestre fue de U$S 1.739 la tonelada carcasa, un 12,5 % superior al de igual período del 2005, pero está subiendo aceleradamente: el precio del pasado mes de abril fue de U$S 1.944 la tonelada, casi 24 % superior al de abril del año anterior, y casi 400 dólares por encima del promedio del primer cuatrimestre de ese año.
LOS CAMBIOS. El gran cambio está encabezado por Chile, cuya participación no ha cesado de crecer desde que Brasil tuvo su foco de aftosa en octubre. En febrero, cuando Argentina tuvo el suyo, Chile pasó a ser un comprador de primer orden, y en abril, con más de U$S 18 millones, se constituyó en el principal cliente en términos de dinero. En lo que va del año acumula compras por valor de U$S 44 millones, y como importa un alto porcentaje de carne enfriada destinadaal consumo, lo hace a un precio claramente superior al promedio: U$S 2.095 la tonelada carcasa en el cuatrimestre, y casi U$S 2.200 en abril.
También Rusia, que en 2005 fue un cliente opaco e inestable, pasó a ocupar un lugar interesante, y puede seguir creciendo a la vista de la coyuntura. La actitud argentina de dejar de venderle carne -lo que generó rispideces entre ambos países -, complica la situación interna de los rusos, que no tienen demasiadas alternativas para su aprovisionamiento; la escasez impone un aumento de los precios para el consumidor, lo que despierta preocupación en esferas oficiales de ese país. Sólo nos compraban carne para industria, pero ahora quedamos habilitados a exportarles carne para el consumo directo y menudencias.
Los israelíes, que son antiguos clientes de Uruguay, en los últimos años se habían ido a comprar carne a Brasil y Argentina, más barata que la local, cuyo piso de precio estaba fijado por el voraz mercado estadounidense. Los acontecimientos referidos los han traído de vuelta, y hoy están adquiriendo interesantes volúmenes a los nuevos precios: sus compras pasaron de U$S 1.625 a 1.846 la tonelada carcasa, comparando los cuatrimestres de cada año, con un volumen casi tres veces mayor. En abril no registran grandes volúmenes de compra debido a las pascuas judías.
La Unión Europea, que representa casi el 18 % de nuestras exportaciones de carne, en dólares, también aumentó en volúmenes (24 %) y en el precio promedio: pasó de U$S 2.753 a U$S 3.008 de uno a otro cuatrimestre.
ORIGEN. Todos estos movimientos, que implican grandes volúmenes de carne que alteran su destino y se dirigen a otros mercados, surgen de dos fuentes: una es el aumento de la producción: las exportaciones en el cuatrimestre acumulan 166 mil toneladas, o sea que aumentaron un 10% en toneladas carcasa. La otra fuente es el desvío de carne que iba a EE.UU. el año pasado, y que ahora se dirige a los nuevos o revitalizados compradores. Como puede verse en el cuadro adjunto, EE.UU. baja casi 37 mil toneladas entre un cuatrimestre y otro, mientras su precio promedio sube apenas: menos de un 4 %.
EN RESUMEN. Las ventas aumentan en volumen, pero más crecen en valor, debido a la participación decisiva de los mercados que hasta ahora habían estado en segundo plano. La falta de carne en el mundo, por la ausencia de nuestros vecinos, atrae compradores de todos lados, y determina precios mayores. La situación, si bien es coyuntural, no parece que vaya a cambiar en los próximos meses, y para entonces, cuando retornen al mercado los grandes competidores, seguramente contemos con México en la cartera de clientes y con la posibilidad de colocar otros productos en los mercados que hoy accedemos (como Rusia) y también en nuevos destinos, como puede ser la venta de lenguas y otros cocidos en Japón y en Corea del Sur.
Exportaciones de carne por destino
Primer cuatrimestre de cada año, en millones de dólares
Diferencia
EE.UU. 161 114
UE 37 51
Chile 0 44
Israel 7 21
Rusia 1 14
Los demás 28 44
Total 234 288 23%
Fuente: INAC