Uruguay ocupa el tercer lugar como proveedor de carne a Chile, detrás de Paraguay y Argentina, que mantiene su primera posición a pesar de las restricciones impuestas por el gobierno a la exportación.
La importación chilena de carne ovina cayó el 40% en el primer trimestre de este año respecto a igual período de 2005, al sumar 20.562 toneladas, informaron los empresarios del sector.
En valor, esas importaciones alcanzaron los U$S 127 millones en los tres primeros meses del año, según indica el informe de la industria.
Pese a que la compra de carne argentina está paralizada desde mediados de febrero a causa de un brote de fiebre aftosa y la suspensión de exportar decretada por el gobierno, ese país se mantuvo como el principal origen de la carne importada, con una participación del 38,7% (7.967,2 toneladas), indicaron las fuentes.
La cifra supone una baja del 21% respecto al primer trimestre del año pasado.
En el segundo lugar se situó Paraguay, con una participación del 31,6% (6.513 toneladas), seguido por Uruguay con el 29,5 % (6.082 toneladas).
Los importadores destacaron que Paraguay y Uruguay han hecho esfuerzos por cubrir la demanda del mercado chileno, tras la veda a las importaciones argentinas y brasileñas a causa de la aftosa, pero no han podido abastecer toda la demanda.
A su juicio, es poco probable que el abastecimiento desde Brasil y Argentina se normalice a corto plazo.