Los sindicatos aeronáuticos de Brasil pidieron ayer la intervención del gobierno federal para frenar la inminente quiebra de la histórica aerolínea Varig -propietaria del 49% de las acciones de Pluna-, que podría estar viviendo sus últimas horas.
Directivos del Sindicato Nacional de los Aeronautas (SNA) se reunieron ayer con el ministro de Defensa, Wandir Peres, para pedirle su intermediación ante el presidente Lula da Silva en busca de un paquete financiero para rescatar a Varig.
El ministro está muy sensibilizado y va a discutir con el presidente Lula la propuesta de salvar a Varig y darle condiciones para enfrentar la crisis, dijo la presidenta del SNA, Greaziella Baggio, tras la reunión.
La otrora principal aerolínea de Brasil agoniza en medio de una proceso de recuperación judicial previsto en la ley de quiebras brasileña. Según varias fuentes, acumula deudas por unos U$S 3.400 millones y necesita refinanciar sus obligaciones con el Estado brasileño, o una urgente inyección de fondos privados para pagarlas.
La compañía brasileña negocia la venta de su participaci{on en Pluna con la aerolínea venezolana Conviasa. Varig negocia también un acuerdo operacional con la aerolínea brasileña Ocean Air, del empresario German Efromovich, que el año pasado compró a la colombiana Avianca.
Varig todavía domina el 19% de los vuelos nacionales en Brasil, pero ha tenido que dejar en tierra varios de sus aviones por falta de mantenimiento, y su flota se redujo de 63 a 54 naves.
La Fundación Rubén Berta, propiedad de los propios trabajadores de Varig, posee el 82,5% de las acciones y accedió a reducir esta participación hasta un 5%, señaló Biaggio.
La consultora estadounidense Alvarez & Marsal, contratada como gestora del plan, estima que Varig perdió la capacidad de atraer nuevos inversionistas y necesita de un plan de emergencia para regresar a cifras positivas. EFE