Conflicto con Argentina (I)
Jorge Azar Gómez | Ex representante de Uruguay ante ONU
@|"Este acuerdo es otra combinación de una Kirchantada más del Presidente de los argentinos y de otra ingenuidad del Presidente uruguayo Vázquez. Hay que tener en cuenta que el Presidente Vázquez solo tiene facultades para ‘pedir’ o ‘sugerir’ que las empresas con buena voluntad detengan las obras por un plazo máximo de 90 días, mientras el presidente Kirchner tiene la potestad para ordenar el desbloqueo de los puentes y en caso contrario usar la fuerza pública, cosa que hasta ahora no hizo pues su interés es otro.
¿Por qué Vázquez no solicitó la clausura de las plantas que están funcionando y contaminando en Argentina, hasta que también sean examinadas por los técnicos? ¿Quién les pagará a los obreros uruguayos durante el período de 90 días? Sabemos que a los piqueteros ambientalistas, Kirchner y Busti les seguirán pagando, ¿y a nuestros obreros?
¿Cómo se permitió que los argentinos proscribieran a Gargano para actuar? Vázquez ahora lo debe sacar.
Esta es una maniobra más de Kirchner para dilatar la solución del problema, pues vaya casualidad que a la hora de llegar a un acuerdo sale una caravana desde Buenos Aires a Gualeguaychú para apoyar a los piqueteros de Busti... estaba preparada la caravana o hay un poder de convocatoria tan grande que se llega a armar una caravana en una hora. Además sabe que los ambientalistas no se retirarán y se quedarán hasta que por decreto se impida el pase de camiones que transporten bienes para las plantas de celulosa.
Con esta dilación Kirchner se asegura que los ambientalistas estarán bloqueando hasta después de Semana Santa, evitando de esa manera la venida de turistas argentinos a territorio uruguayo en esa semana.
Hermanos argentinos, espero equivocarme en mi apreciación, pero lamentablemente estamos gobernados por inescrupulosos, ingenuos y maniobreros."
Conflicto con Argentina (II)
C.I. 3:680.356-9 | Maldonado
@|"Visto en perspectiva, desde que a mediados del siglo pasado nuestro otrora orgulloso paisito se convirtió en colonia televisiva de la hermana república occidental del Uruguay, todo atisbo de independencia —aunque más no fuera simbólica— se esfumó. Apenas sobrevivió entre nosotros el antiguo deporte de la comparación autocomplaciente, como triste rémora del tiempo aquel en el que nos sentíamos un pueblo con destino propio y no lo que somos hoy, un apéndice honorario supeditado al zigzagueante derrotero histórico de nuestra vecina.
Con la infeliz ocurrencia de meternos en ese corral de espinas que algunos amablemente insisten en llamar Mercosur, la ilusión de recuperar cierto margen de autonomía se transformó en quimera. Por errores propios, sí. Pero sobre todo por el celo con el que Brasil y especialmente Argentina decidieron tutelar nuestros intereses, impidiéndonos sacar siquiera un pie afuera del plato. No fuera cosa que rompiéramos la "hermandad" sudamericana con alguna osadía perniciosamente necesaria para nuestro desarrollo nacional, como, por ejemplo, la instalación de dos plantas de celulosa sobre el río Uruguay, convertidas por obra y gracia de un puñado de oportunistas adoradores de la Pachamama y del nefasto inquilino de la Casa Rosada en la encarnación de nuestra soberanía perdida.
Cierto orgullo recorrió entonces nuestras costas, al ver a gobierno y a oposición plantarse como un puño frente a la prepotencia y la sinrazón. Se sabía que el camino podía ser difícil y costoso, pero unidos afrontaríamos el supremo deber de defender la dignidad nacional del atropello de cualquier pingüino insolente. Pero lamentablemente no fue así. El gobierno que supimos conseguir, volviendo sobre sus propios pasos, se desdijo y claudicó. Aceptó el chantaje piquetero y equiparó, quizás sin reparar mínimamente en la gravedad de su irreparable error, el legítimo derecho de un país (nuestro país) a su autodeterminación (instalando cuantas plantas de celulosa le plazca) con actos ilegítimos, violatorios de acuerdos internacionales suscritos entre ambos países, como lo es sin duda alguna el bloqueo de los puentes binacionales que hemos padecido.
La triste conclusión que deja este patético culebrón es que el único efluente que en realidad contamina a ambas márgenes del río de los pájaros pintados es la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. Sí, vergüenza. Palabra que por lo visto no está en los diccionarios de muchos gobernantes de uno y otro lado."
Conflicto con Argentina (III)
C.I. 1:594.935-0 | Montevideo
@|"¿Qué negociación hizo el Presidente Tabaré Vázquez si cedió en todo? Una negociación es cuando los dos ceden y los dos ganan algo. ¿Qué obtuvimos los uruguayos? Por culpa de este gobierno, somos el hazmerreír de América."
Prohibición de fumar
Adriana Fuentes | Montevideo
*|"El primero de este mes comenzó la campaña impulsada por el gobierno que prohíbe fumar en lugares cerrados, campaña a la cual suscribo. Pero mientras en todos lados solo pusieron un cartelito de "Prohibido fumar" más grande, noté con agrado que en el ABN de 18 de Julio había una original carretilla y me regalaron una plantita que ya ocupa un lugar privilegiado en mi casa. Me recuerda que entre todos podemos hacer las cosas mejor, que no siempre es poner "Prohibido" por el hecho de prohibir y nada más. Hay cosas que todos sabemos que podemos hacer pero no debemos y la mejor manera de enterarnos que no debemos es esta, que nos la digan de la mejor y más original manera."
De la Universidad de la República
Rafael Guarga | Rector
@|"Señor director del diario El País: Habiéndose incluido en edición reciente de esa publicación una nota relativa a las exequias de Ubagesner Chávez Sosa que, como es notorio, se llevarán a cabo en el hall del edificio central de la Universidad de la República el próximo 14 de marzo, me dirijo a usted para formular las siguientes precisiones, que aspiro a que aparezcan sin dilación en las páginas correspondientes del matutino.
El texto de referencia cuestiona a la institución por haber cedido sus instalaciones para ese objeto y aduce que, si bien no aprueba la acción de la dictadura por la que dicha víctima de sus atropellos perdió la vida, la cesión del local para rendirle las debidas honras fúnebres excede las atribuciones asignadas por la Constitución y las leyes al ente responsable de impartir la educación pública superior en el país.
Para alcanzar esa conclusión, el redactor ha hecho caso omiso de normas generales y especiales de la Constitución y de la ley. En efecto, la defensa y la afirmación de los derechos humanos y del derecho, a secas, en la más amplia extensión de los términos, es sin duda la principal de las finalidades y la más arraigada de las funciones que esa Constitución y esas leyes prescriben al Estado. Ese culto, en la medida en que la Universidad de la República forma parte de ese Estado, junto con las atribuciones específicas que se le asignaron e incluso por encima de ellas, configura desde siempre uno de los distintivos que con más persistencia ha singularizado a la institución. Particularmente, ha impregnado la actuación de sus autoridades en las circunstancias aciagas de las dos dictaduras que se abatieron sobre el Uruguay a lo largo del siglo XX.
La propia ley orgánica que rige desde 1958, a mayor abundamiento, declara la defensa y la afirmación de los derechos humanos como una de las funciones capitales por las que el ente debe velar. Así lo ha hecho a través de múltiples ejemplos concordantes que en homenaje a la brevedad me abstengo de enumerar. Me permitiré invocar apenas el papel relevante que le cupo a la Universidad de la República y sus investigadores, docentes, técnicos y autoridades en la búsqueda y recuperación de los restos de ciudadanos y ciudadanas desaparecidos, entre otros en el caso de Ubagesner Chávez Sosa que motiva estas líneas. En esa tarea, ningún cuestionamiento recibió la institución.
De manera que, lejos de excederse en las funciones que le reserva el ordenamiento jurídico, con este acto cuestionado en las páginas de ese periódico la Universidad de la República está sirviendo a una de las causas más nobles en las que, según la ley, puede comprometerse: denunciar una vez más tropelías que se consumaron, rendir respetuoso tributo a las víctimas y poner en el centro de la conciencia nacional la defensa de principios a los que, el país a través de su ciudadanía y en el seno de ella, a través de su centro más relevante de creación, conservación y transmisión cultural, se atuvo y se atiene estrictamente. Desgraciadamente, frente a los desbordes de despotismo que se abatieron sobre el país, no todos pueden equipararse a la actitud que la institución y sus autoridades legítimas asumieron. Le saluda atentamente.
Ahorro de energía
Jorge Mundo L. | Montevideo
*|"Como es de conocimiento público, en la presente temporada estival se corrió en una hora nuestro sistema horario y el 12 de marzo volvió a la normalidad. Esto se hizo para ahorrar energía eléctrica, además de campañas de ahorro de electricidad.
Pero con sorpresa veo que hace ya un largo tiempo en pleno día están encendidas todas las luminarias de mercurio que hay en la rambla capitalina. También en la ruta interbalnearia, y en el balneario Parque del Plata están encendidas casi todas las calles durante el día. Entonces me pregunto cuál es el ahorro que se le solicita al usuario, cuando se está despilfarrando la energía a plena luz del día. ¿Quién es el responsable de esto?
A todo esto, me entero a través de la prensa que UTE está comprando a Brasil el 50% del consumo nacional energético. Desde el domingo 5 estuvo arribando a Uruguay energía proveniente de Brasil a razón de 135 MW, y desde el mediodía del día 6 se incrementó a 250 MW, para pasar en horas de la tarde del mismo lunes a 500 MW. Sin ser un experto en el tema, salta a la vista que algo no cierra, que está funcionando mal, porque si por un lado se compra y por otro se deja el alumbrado público encendido en pleno día, así esto no va a caminar."
Muerte en el fútbol (I)
Pablo Queirolo | Montevideo
@|"Me enteré de la cobarde agresión que sufrió una familia que esperaba el ómnibus para retornar a su hogar, en la puerta del hospital de Clínicas, tras salir del partido Peñarol-Cerro jugado en el Estadio Centenario. Todos sabemos el triste desenlace de tan cobarde acto cometido con total y salvaje saña por una caterva de patoteros, de verdaderos delincuentes que se esconden tras una camiseta para realizar, fin de semana a fin de semana, sus vandálicos y reiterados actos.
En la tarde del domingo concurrí con mi familia, mi señora y mis cuatro hijos, al parque A. V. Viera para presenciar el clásico de los chicos, Wanderers-Defensor, encontrándome con la novedad de que se había suspendido la actividad. En definitiva y como siempre, terminamos pagando todos por culpa de los mismos de siempre. Nos quedamos sin actividad deportiva por los delincuentes de siempre, y me pregunto hasta cuándo.
¿Qué esperan desde las esferas del poder político y desde el poder judicial para que estos inadaptados se tengan que presentar una hora antes y salgan una hora después, de la comisaría de su barrio, que los cuadros de los cuales dicen ser hinchas juegan por el torneo de turno? Ya se ha llegado al límite en este tema, ya no se puede concurrir a las canchas seguro con la familia y los violentos, los asesinos, imponen su ley.
Espero que se le apliquen al Club Atlético Peñarol las sanciones más duras permitidas por los reglamentos de la AUF. Hay que ser ejemplarizantes para que de una vez por todas los dirigentes de todos los clubes tomen nota y dejen de amparar y prohijar a estas verdaderas lacras de la sociedad, que el gobierno actúe para terminar con la mafia del fútbol, de la cual estos barrabravas son parte importante. Y que de una vez por todas caigan los que tienen que caer.
Por último, hacerle llegar mis condolencias, que son las de toda la gente de bien, a la familia de este trabajador asesinado cobardemente por tener un gorro que lo identificaba como hincha de Cerro, a su señora y a su hijo, un niño de tan solo 11 años que presenció toda esta vileza, mi más sentido pésame."
Muerte en el fútbol (II)
Rafael | Montevideo
@|"Se debe hacer un referéndum para que la ciudadanía vote por mandar a estos drogadictos, asesinos, antisociales al calabozo por toda la vida sin posibilidad siquiera de ver la luz. No hay otra fuerza mayor que contrarreste a estos asesinos sociales que la propia voz del pueblo.
Ahora, ¿a quién se le pasa por la cabeza que la solución pasa por sacarle los puntos al club xx? No cabe otro adjetivo que pensar que quienes tienen estas ideas están más enfermos que estos bárbaros asesinos.
Basta de proteger al delincuente. Terminemos con esta gente antes que terminen con nosotros, como lo están haciendo. Basta de decir que son ¡producto de la sociedad! Son asesinos por naturaleza y porque no quieren vivir civilizadamente como el resto. ¡No los protejamos más!
¿Cuántos referendos casi sin sentido hemos votado? ¿Será tan imposible lograr hacer uno por la seguridad de todas las familias uruguayas?"