Rio de Janeiro - Tropas del ejército y agentes federales de carreteras colocaron el miércoles puntos de chequeo en las principales vías de la ciudad en un intento de recuperar armas robadas la semana pasada de una instalación castrense.
Cerca de 1.500 militares y policías han ocupado nueve barriadas de la ciudad en busca de las armas robadas de una sede de transporte del ejército el viernes pasado.
El robo fue perpetrado por siete hombres, que vestían traje camuflado y pasamontañas, que sometieron a tres guardias, robaron las armas y huyeron rápidamente del lugar en dos autos que les esperaban a la salida de la instalación, según ha dicho el ejército.
Fueron robados 10 rifles de asalto y una pistola de nueve milímetros.
El miércoles, siguiendo una pista que los ladrones planeaban sacar las armas de Río, las tropas fueron desplegadas a lo largo de las principales vías de la ciudad y realizaban chequeos aleatorios en los vehículos, dijo el coronel Fernando Lemos, vocero del comando militar del este.
El martes por la noche, bandas de traficantes en la barriada Mangueira hicieron disparos al aire en un intento de intimidar a las tropas, que no respondieron el fuego, aseguró Lemos.
El lunes un muchacho identificado como Eduardo dos Santos, de 16 años, murió al recibir un balazo, aparentemente una bala perdida, cuando militares y hombres armados intercambiaron tiros en la barriadas Providencia.
Hasta ahora, el ejército no ha detenido a ninguna persona ni encontrado alguna de las armas robadas. Lemos dijo que las tropas podrían salir de las barriadas en caso de no conseguir las armas.
La vasta operación militar, utilizando algunos soldados que ya fueron parte del cuerpo de cascos azules de las Naciones Unidas en Haití desde 2004, para recuperar el armamento es inusual y algunos informes locales afirman que el despliegue podría estar relacionado a las elecciones generales de octubre, en la medida que el gobierno intenta contener el crimen y ganar el apoyo de la población.
Río es una de las ciudades más violentas del mundo, con una tasa anual de homicidio de 50 por cada 100.000 habitantes.
En el 2003, el ejército fue llamado para contener una ola de crímenes en vísperas del carnaval. Las tropas también han sido desplegadas cuando la ciudad ha sido anfitriona de cumbres internacionales, incluyendo una cita de presidentes latinoamericanos en 2004.
En la Cumbre de la Tierra, en 1992, cerca de 15.000 militares y varios tanques fueron desplegados en Río para la seguridad de los visitantes.
AP