Profundo malestar causó en algunos sectores del Frente Amplio el hecho de que la mayoría de los legisladores oficialistas hayan conocido buena parte de los contenidos de la reforma tributaria a través de la prensa, dado que no hubo intercambio de información entre el ministro de Economía, Danilo Astori, y la bancada del partido de gobierno, dijeron a El País fuentes oficiales. Desde la oposición, en tanto, se sostiene que con los cambios tributarios se cargará excesivamente a la clase media y a cambio se ofrece una insuficiente rebaja de 1% en el IVA.
Legisladores oficialistas no descartan que alguno de los grupos de la coalición realicen un planteo "político sobre la gestión de Astori" ante la Presidencia, al entender que en forma "reiterada" el ministro promueve iniciativas sin realizar consultas a los legisladores de gobierno.
Recordaron que aunque Astori asistió a la Mesa Política del Frente Amplio y se reunió en 2005 con los legisladores, las sugerencias y propuestas presentadas por los parlamentarios no fueron tenidas prácticamente en cuenta.
Explicaron que aunque la intención del ministro es que el proyecto se apruebe sin modificaciones, gran parte de los legisladores "quieren discutir la reforma".
OPOSICION. Desde el Partido Colorado se critica la propuesta. Antes de conocer el proyecto, los colorados creían que la rebaja del impuesto a la renta de industria y comercio del 30% al 25%, significaba una merma de aproximadamente U$S 170 millones en la recaudación, según comentó a El País el diputado José Amorín. De acuerdo con nuevo cálculos, como el ministro Astori reconoció que no habrá una rebaja en los ingresos del erario, "esta cifra se deberá sustituir por U$S 60 millones aportados por los activos, es decir por los trabajadores que ahora aportan por el impuesto a los sueldos; por otra cantidad cercana a los U$S 60 millones a cargo de los pasivos; U$S 35 millones que aportarán los profesionales universitarios; y los otros U$S 20 millones se conseguirán con la imposición sobre alquileres y los depósitos bancarios".
"Para hablar claro, le bajan U$S 170 millones a las empresas y se los cargan a la clase media", resumió Amorín.
Asimismo, el legislador colorado dijo que las innovaciones de que habla el ministro no son significativas. Por ejemplo, dijo que en el caso del IVA es, incluso, "un cambio negativo, porque en vez de bajar dos puntos solamente bajará uno". Respecto a las anunciadas deducciones que se le podrá hacer al impuesto a la renta, opinó que las mismas "son pequeñísimas".
Para los blancos también se carga excesivamente el pago de impuestos sobre los ingresos de la clase media. Pero se comparte el anuncio de permitir deducciones con el pago de la salud de los hijos del núcleo familiar, dijo a El País el diputado nacionalista Jorge Gandini. "Para que sea un impuesto a la renta y no a los ingresos, la renta tiene que admitir deducciones", opinó. "En la salud debía, además, permitirse deducciones del resto de los integrantes de la familia, así como en los gastos de educación", agregó.
Tampoco compartió la rebaja solamente de un punto en el IVA, por considerar que significa "colocar un fuerte impuesto a la clase media", y estimó que eso "revela el interés recaudador de la reforma".
"No es un impuesto a la renta como se prometió, sino un impuesto a los ingresos. Y tiene un fin recaudador porque coloca un gran impuesto a cambio de rebajar casi nada otros", resumió el dirigente de Alianza Nacional.