NUEVA DELHI | AP y AFP
El presidente George W. Bush inició ayer una visita oficial de tres días a la India para reforzar los lazos con la mayor democracia del mundo, aunque declaró que no sabía si logrará firmar un tratado nuclear durante su estancia. Lo recibió una manifestación en su contra que reunió 50.000 musulmanes y un atentado en la vecina Pakistán en la que murieron medio centenar de personas.
Antes de llegar a la India, que siendo la mayor democracia del mundo y vecina de China se ha vuelto un punto estratégico para su política internacional, el presidente Bush realizó una visita sorpresa a Afganistán. Allí, sus hombres encabezan una coalición de 21.000 efectivos que intentan mantener la calma en el país tras el derrocamiento del régimen talibán.
La visita es la primera de Bush a Afganistán, donde a pesar de una campaña militar que lleva casi cinco años continúa la violencia sectaria y Osama Bin Laden, el principal sospechoso por los atentados del 11 de setiembre de 2001, sigue prófugo. Bush ha sido acusado de descuidar la campaña contra el terrorismo en Afganistán al iniciar la guerra en Irak.
Su visita se produjo en una época de creciente violencia y narcotráfico en el país. Y Osama bin Laden sigue prófugo, más de cuatro años después de que Bush exigió su captura "vivo o muerto".
Bush, quien gusta de elogiar a Afganistán como un rayo de esperanza para las democracias nacientes —y lo volvió a hacer ayer— tuvo que enfrentar esa realidad durante la conferencia de prensa en Kabul, cuando dos de las cuatro preguntas que se le hicieron a él y al presidente afgano Hamid Karzai versaban en torno al arquitecto de los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001.
"Confío en que será entregado ante la Justicia", dijo Bush, con una seguridad en sus palabras que muchos analistas militares no comparten. El mandatario sugirió "no se trata de saber si los entregarán a la justicia sino cuándo".
En general se cree que Bin Laden está oculto en áreas agrestes y alejadas a lo largo de la frontera entre Pakistán y Afganistán, y es más probable que esté en territorio paquistaní.
"Estamos progresando en el desmantelamiento de Al Qaeda. Lenta pero seguramente, estamos entregando esa gente a la justicia y el mundo es mejor por ello", dijo Bush, quien se caracteriza por un optimismo incombustible.
En Afganistán, la violencia está en ascenso. Más de 200 estadounidenses han muerto en el conflicto afgano en cuatro años. Las milicias incrementaron sus ataques el año pasado, que fue el más violento desde la caída de los talibán.
"Es emocionante venir a un país que se dedica a la dignidad de cada persona que vive aquí", continuó Bush.
Dijo que Estados Unidos participaba complacido en el progreso de Afganistán.
"En todo el mundo los pueblos observan la experiencia aquí en Afganistán", dijo el presidente.
VIAJE. El presidente estadounidense no se quedó mucho para comprobar los avances en Afganistán porque horas después siguió viaje a India y Pakistán, dos vecinos con ciertas enemistades que Bush intentará limar. Pakistán es un socio imprescindible en la guerra al terrorismo e India, una de las economías con mayor crecimiento en el mundo, un socio estratégico.
Bush desea compartir la tecnología nuclear con la India para brindar energía a su pujante economía, pese a que la India se niega a firmar el tratado internacional contra la proliferación nuclear.
Pese a la diplomacia telefónica realizada desde el avión presidencial, persisten los desacuerdos. De ser logrado, el acuerdo será un cambio importante en la política de Estados Unidos, que impuso sanciones temporales a la India en 1998 tras su realización de pruebas nucleares.
"Continuaremos el diálogo y la cooperación, y esperamos poder llegar a un acuerdo", dijo Bush. "Si no, continuaremos haciéndolo hasta que lo logremos".
Bush restó importancia a la conclusión del acuerdo durante su visita. Pero el éxito de su viaje dependerá de si ambas partes logran separar el programa nuclear indio con fines pacíficos del militar, colocando el primero bajo la inspección internacional.
"Lo único que es absolutamente necesario es que cualquier acuerdo asegure que la India pondrá un reactor bajo medidas de seguridad y que quedará permanentemente vigilado", dijo la secretaria de Estado Condoleezza Rice a los periodistas en el avión.
Bush y su esposa, Laura Bush, llegaron al atardecer a una base de la fuerza aérea india en Palam, en las afueras de Nueva Delhi. Es la quinta visita de un presidente norteamericano a la India.
Horas antes decenas de miles de personas, que empuñaban banderas blancas y gritaban "¡Muera Bush!", se manifestaron en Nueva Delhi en protesta por la visita del mandatario estadounidense.
Un agente policial dijo que los manifestantes que acudieron al centro de la capital fueron unos 100.000, en un país de más de 1.000 millones de personas.
La concentración fue organizada por un grupo integrado por musulmanes, comunistas y agricultores pobres, algunos de los cuales viajaron toda la noche en autobús para denunciar la visita de George W. Bush y la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma en varios diarios europeos.
Aunque Bush es más popular en la India que en muchos otros países, hay sectores opuestos a las invasiones de Irak y Afganistán.
Los manifestantes exigieron la intervención internacional para solucionar el diferendo de Cachemira, que ha enfrentado a la India y Pakistán desde hace seis décadas, cuando los ingleses se retiraron de la península indostánica en 1948 y ocurrió la partición entre Pakistán de mayoría musulmana y la India de mayoría hindú.
VIAJE
Uno de los puntos centrales de la visita de Bush a India será el acuerdo sobre cooperación nuclear civil que los dos países quieren cerrar esta semana.
El proyecto de acuerdo elaborado en 2005 en Washington prevé que India disocie sus instalaciones nucleares civiles de las militares y que coloque esas bajo control internacional.
A cambio, el acuerdo, si es aprobado en el Congreso, permitiría a India obtener combustible y equipamientos para su programa nuclear civil, así como desarrollar nuevas fuentes de energía para sostener un crecimiento económico del 8% anual y adquirir el estatus de potencia nuclear responsable.
India, potencia nuclear declarada desde 1998, no ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear.
La visita de Bush también abordará el impulso del comercio entre ambos países.
El presidente estadounidense, que acusa a países como India de imponer aranceles prohibitivos y de practicar dumping social, presionará para que se reduzcan las barreras comerciales.
Mañana, Bush se dirigirá a Hyderabad, al sur, la capital tecnológica de India.
Y el sábado llegará a Islamabad, capital de Pakistán, donde el asunto dominante será el terrorismo. Bush había declarado antes de partir que pedirá al presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf, más esfuerzo para capturar a Bin Laden y a sus lugartenientes.