La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, dijo ayer que espera una "menor adicción" de los uruguayos al tabaco y "una disminución importante" en la venta de cigarrillos gracias al decreto que prohíbe fumar en espacios públicos cerrados. Muñoz fue consultada ayer por los medios de comunicación durante la primera jornada en vigencia del decreto, tras haber asistido a una reunión de ministros.
"Esta medida de no fumar en los ambientes cerrados es tambien una medida de promoción de la salud y de prevención específica de enfermedades graves como son el cáncer de pulmón y la bronquitis", dijo.
Sobre los controles que comenzaron ayer, la ministra dijo que el objetivo del primer día "no es tener un número importante de infractores", sino "una vigilancia social sobre esta situación, que haga que los propietarios del lugar donde está prohibido fumar se hagan cargo de que ellos tienen que hacer cumplir esta medida".
La ministra concurrió el martes al programa Planta Baja, de Teledoce, que hizo una cuenta regresiva hasta la medianoche cuando comenzaría a regir el decreto. En ese momento entró la murga Queso Magro, disfrazados de cigarrillos, diciendo que habían "copado el canal" y que se oponían al decreto. La ministra se limitó a reirse del cuplé murguero que critica al gobierno y a su política antitabaco.
BUENOS AIRES. Desde ayer tampoco se puede fumar en los edificios y en las instituciones públicas de Buenos Aires. Esos lugares fueron declarados "libres de humo". Esa medida se extendera en octubre a bares, restaurantes y centros comerciales.
La norma que entró en vigencia ayer prohíbe también la venta de cigarrillos a menores de 18 años y establece que a partir del 1º de enero de 2007 tampoco puede haber ningún tipo de publicidad de tabaco en la vía pública.
El ministro argentino de Salud, Ginés González García, dijo que la medida se enmarca dentro de "un proceso inexorable" que comenzó a regir ayer, que se adaptará a las ciudades más importantes del país, consignó la agencia EFE.
El presidente Néstor Kirchner envió en agosto un proyecto de ley para control de tabaco que, entre otros puntos, prohíbe fumar en lugares públicos y colocar publicidad de cigarrillos en la vía pública.
En Argentina se calcula que fuman ocho millones de personas y que 40.000 mueren al año a causa del consumo de tabaco, de las cuales 6.000 son "fumadores pasivos".