El director de la cadena de supermercados Tienda Inglesa, Robin Henderson, dijo que si la Dirección General Impositiva (DGI) no reconsidera su decisión de clausurar la empresa por seis días está dispuesto a entablar un juicio al Estado por U$S 40 millones que confía en ganar. "Los abogados dicen que si reconsidera, bien, y si no se reconsidera, es motivo para un juicio de U$S 40 millones que seguramente ganaremos en tres años", sostuvo el empresario ayer en Canal 12. Agregó que le parece "un crimen" que el Estado "esté pagando sumas así por problemas de leyes y procedimientos".
Henderson señaló que los motivos por los que la empresa sería clausurada seis días son para él "un misterio" y sostuvo que en la propia repartición "reconocen que no hay defraudación". El ejecutivo intenta reunirse mañana con el director de Rentas, Eduardo Zaidensztat.
Por otra parte, la empresa aseguró al sindicato de empleados del comercio (Fueci) que se hará cargo de los jornales de los trabajadores durante los días en los que no esté abierta, dijo a El País el dirigente Milton Castellanos. Fueci le había señalado a Henderson su inquietud por el asunto.
Henderson también dijo que no ha podido defenderse y dar sus argumentos. "No hay oportunidad para defenderse. Nosotros apelamos, pero se nos dijo que el juez ni miró la apelación", se quejó.
La DGI pidió al juez Fernando Cardinal la clausura de la cadena por considerar que su sistema de facturación no da garantías, a lo que el magistrado accedió. El empresario reconoció que la empresa incurrió en una falta de cumplimiento de deberes formales pero al mismo tiempo consideró que "las cajas registran todo y no falta ningún dato".
Castellanos dijo "no tener elementos suficientes" como para determinar si existió o no defraudación en el caso de Tienda Inglesa.
La Asociación de Supermercados, que Tienda Inglesa no integra, prefiere no opinar sobre la situación generada con esa empresa.