El gobierno lograría una reducción de por lo menos 1% en el pago de intereses si decidiera cancelar ahora la deuda cara contraída con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el Banco Mundial durante la crisis de 2002 y cambiarla por fondos que consigue en el mercado a un plazo mucho mayor.
En este caso la ganancia será doble dado que en el mercado se pagan tasas más bajas y a la vez se logra un plazo mayor.
Fuentes de gobierno dijeron a El País que con la operación de adelanto de pagos ya resuelta con los organismos mencionados se cancelará deuda de corto plazo a una tasa que hoy ronda el 8,5% (Libor más 400 puntos básicos) mientras que, por ejemplo, con la ampliación del bono global 2022 en enero se obtuvo una tasa de 7,5%.
Fuentes del BID dijeron a El País que además de las posibilidades de pagar con fondos frescos existen otras alternativas. Una es acelerar préstamos de largo plazo para amortizar total o parcialmente la deuda cara. Con el BID se cancelará parte o todo el saldo de un préstamo concedido en 2002 a cinco años de plazo por U$S 500 millones.
El gobierno ya adelantó en 2005 y en enero de 2006 casi toda la financiación internacional que requería —U$S 950 millones de los U$S 1000 millones previstos— y ahora tiene el campo abierto para seguir captando recursos del mercado.
"Estamos en un buen momento. Estamos en condiciones de financiar el pago de esa deuda de 2002 que es cara y se adquirió por emergencia con condiciones desfavorables", dijo a El País el subsecretario de Economía, Mario Bergara.
La analista de Standard & Poor’s, Lisa Schineller, dijo a El País que la decisión del gobierno se inscribiría dentro de la estrategia "para mejorar el costo y el perfil de la deuda del gobierno".
Un informe del banco Crédit Suisse marca la buena chance que tiene el gobierno de seguir captando recursos del mercado y destaca la "atractiva oportunidad" de revisar al alza las inversiones de la institución en títulos uruguayos.
Según el informe los bonos de larga duración son una propuesta "atractiva" frente a títulos de igual plazo de Argentina y Brasil.
En el gobierno todavía no se habla de una nueva emisión mientras en el mercado se cree que quizá sea demasiado "temprano".