Jerusalén - El primer ministro israelí, Ariel Sharon, en coma desde hace 40 días, permance hoy en "estado crítico pero estable" tras sufrir una séptima operación, mientras que su partido, Kadima, sigue encabezando los sondeos de cara a las elecciones legislativas de marzo.
"El primer ministro permanece en un estado crítico pero estable, su vida no está en peligro tras la intervención quirúrgica" del sábado, declaró a la AFP, Ron Krummer, portavoz del hospital Hadasah de Jerusalén donde Sharon está ingresado desde el 4 de enero, tras sufrir una gravísima hemorragia cerebral.
Durante las cuatro horas que duró la operación, los médicos le extirparon 50 centímetros de intestino grueso.
La operación, "en sí misma, no tuvo nada de excepcional. Es de rutina en los hospitales y no constatamos complicaciones. Sin embargo, es evidente que esta evolución no es un indicio favorable en la salud del primer ministro", había declarado tras la intervención el profesor Shlomo Mor Yossef.
"Sin esa operación, el primer ministro estaría muerto. Mejora y somos un poco más optimistas", señaló por su parte a la radio militar Lior Horev, consejero estratégico de Sharon.
Desde el punto de vista político, Horev minimizó el impacto de la hospitalización del primer ministro sobre el resultado de las legislativas del 28 de marzo.
"El estado de salud del primer ministro no reviste actualmente una importancia primordial desde el punto de vista electoral", estimó el consejero.
El diagnóstico de Horev se basa en los resultados de los últimos sondeos, según los cuales, Kadima, actualmente liderado por el primer ministro interino, Ehud Olmert, sigue en cabeza de las preferencias de los electores.
Las encuestas atribuyen al partido de centro creado por Sharon en noviembre de 2005, tras haber abandonado el derechista Likud, 40 de los 120 escaños del parlamento israelí, donde los Laboristas del sindicalista Amir Pertz lograrían 20 diputados y el Likud del ex primer ministro Benjamin Netanyahu sólo 15.
La derecha nacionalista, liderada por Sharon, logró 40 diputados en las anteriores elecciones legislativas en 2003.
En un intento de ganar adeptos, tanto el Likud como los Laboristas cargaron las tintas este domingo contra el pasado de Olmert y los pocos datos disponibles en el sitio internet de Kadima sobre su servicio militar.
Hasta hace poco, el hecho de no haber pertenecido a una unidad de combate durante los tres años que dura el servicio militar obligatorio en Israel suponía un problema para los candidatos electorales.
Con respecto a Olmert, éste cumplió el servicio militar sólo como redactor de una revista mensual del ejército e incluso interrumpió su período bajo las armas debido a una lesión que sufrió durante un partido de fútbol.
Lior Horev, por su parte, reconoció estos hechos, si bien subrayó que el líder de Kadima, una vez curado de su lesión, terminó su servicio militar.
"Los dirigentes de Kadima menosprecian la inteligencia de los electores e intentan ocultar la biografía de Ehud Olmert lo mismo que su proyecto de nuevas retiradas de Cisjordania", criticó uno de los dirigentes del Likud, Gilad Eldan.
Este último hizo alusión a la intención del primer ministro interino de llevar a cabo una retirada parcial de Cisjordania y un desmantelamiento de ciertas colonias hebreas diseminadas en esa región.
En septiembre de 2005, el gobierno de Sharon completó la retirada de la franja de Gaza, tras 38 años de ocupación, ganándose así la dura crítica de los sectores más nacionalistas y conservadores de la sociedad israelí.
AFP