ROMA - Italia entró oficialmente en campaña electoral para las elecciones legislativas del 9 y 10 de abril, con la disolución del Parlamento firmada por el presidente de la república, Carlo Azeglio Ciampi.
El Consejo de ministros emitió el decreto de convocatoria electoral para abril, y estableció que la primera sesión de las nuevas Cámaras tendrá lugar el 28 de abril.
En las elecciones se enfrentarán dos coaliciones, la saliente de centroderecha liderada por el primer ministro, Silvio Berlusconi, en el poder desde hace cinco años, y la oposición de centroizquierda encabezada por el ex jefe de gobierno, Romano Prodi.
Ex presidente de la Comisión Europea, Prodi fue elegido para conducir a la oposición en elecciones primarias que movilizaron a más de cuatro millones de italianos el 16 de octubre de 2005.
Los sondeos, hasta hoy, dan como vencedora a la alianza opositora La Unión de Prodi, frente a la Casa de las Libertades de Berlusconi, con 4 ó 5 puntos de diferencia.
Sin embargo, Berlusconi, cuyo gobierno es el primero que completa el período de cinco años desde la Segunda Guerra Mundial, está seguro que logrará la victoria.
En estas semanas, antes del inicio formal de la campaña electoral, se registraron numerosas polémicas entre las alianzas contrapuestas.
Ayer, Berlusconi se asomó a la plaza por una de las ventanas, y saludó a algunos correligionarios de su partido Forza Italia. Luego, algunos transeúntes le gritaron "Vete de aquí", y "dictador", y profirieron insultos. El premier, contrariado, se retiró de inmediato.
La centro-izquierda ha manifestado que si gana los comicios buscará revertir muchas de las reformas implementadas por Berlusconi. Un 32% de los electores italianos se declara aún indeciso y el 10% está dispuesto a abstenerse, indicó un sondeo publicado esta semana por uno de los más importantes diarios del país, el Corriere della Sera.