Londres - El MI5, servicio de espionaje interior británico, no ha averiguado casi nada sobre los atentados del pasado 7 de julio en Londres (7-J), que causaron 56 muertos y 700 heridos, según un documento secreto que publica hoy "The Sunday Times".
El dominical afirma que en el informe, entregado el pasado octubre al primer ministro británico, Tony Blair, el MI5 admite que hay "importantes lagunas" en su investigación de los ataques.
Los atentados, los peores cometidos en el Reino Unido, fueron perpetrados por cuatro suicidas -tres de ellos de origen paquistaní y oriundos de Leeds, norte de Inglaterra- contra tres estaciones de metro y un autobús urbano londinenses.
"Sabemos poco sobre qué hicieron tres de los terroristas en Pakistán, cuando empezó la planificación de los ataques, cómo y cuándo fueron los autores reclutados", reconoce el servicio de espionaje.
El MI5 también asegura conocer poco acerca de una posible "dirección externa" que pudiera haber planeado la matanza o la implicación de una "red más amplia" como Al Qaeda.
De hecho, el informe, de ocho páginas y obra del Centro Conjunto de Análisis de Terrorismo (JTCA, en sus siglas en inglés), constata que algunos vínculos con Al Qaeda "están emergiendo", aunque todavía no hay prueba de la participación de ese grupo.
No obstante, el espionaje británico sospecha que es "probable" que los cuatro terroristas contaran con el apoyo de miembros de Al Qaeda en Pakistán.
El MI5 basa esa hipótesis en el hecho de que, en mayo y junio de 2005, "se efectuaron repetidas llamadas desde cabinas telefónicas a teléfonos móviles encontrados en un lugar donde se fabricaron las bombas en Leeds".
El documento detalla asimismo que los servicios secretos desconocen si el 7-J guarda relación con los atentados fallidos del 21 de julio, que fueron casi un calco de los primeros pero que no causaron víctimas porque fallaron los detonadores de las bombas.
EFE