BUENOS AIRES | AFP y LA NACION (GDA)
Tienen unos 250 metros de largo y entre 30 y 40 de alto. Se desplazan a una velocidad de casi 50 kilómetros por día con sentido norte y se encuentran a menos de 400 kilómetros de la ciudad argentina de Mar del Plata, en el Océano Atlántico.
Son dos témpanos de hielo gigantescos, desprendidos de la Antártida, y que representan un grave riesgo para unas 350 embarcaciones que navegan en aguas jurisdiccionales argentinas.
El hecho que se encuentren dentro de aguas territoriales configura el mayor peligro. Ayer estaban navegando en la zona unos 350 buques pesqueros además de los mercantes, según dijo el jefe de Tráfico Martítimo de la Prefectura Argentina, Osvaldo Aguirre, a la emisora Radio Mitre.
Aguirre precisó que del total estarían navegando en cercanías del témpano entre 20 y 30 buques, que son los que mayor riesgo tienen y señaló que para evitar accidentes la Prefectura alertó a todos los barcos que navegan por la zona.
PRIMERA VEZ. Los iceberg se encontraban ayer a la altura de la provincia de Buenos Aires, a unos 850 km al sur de la capital, y avanzaban hacia el norte a una velocidad de 2 km por hora.
Aguirre dijo que "es la primera vez que se ve (un iceberg) de un tamaño tan grande en la región argentina del Atlántico" y explicó que se calcula que la parte sumergida de los témpanos es entre tres y siete veces superior a la que se encuentra sobre la línea de flotación.
Según el oficial, los témpanos estarían llegando hasta la zona sur de Brasil en 10 o 15 días y añadió que indefectiblemente se van a derretir aunque dijo no saber cuándo. Si esto no ocurre, en unos diez días los hielos podrían situarse a poco más de 100 km de Mar del Plata.
Indicó que el desprendimiento de hielos polares es normal en el verano austral, pero consideró que actualmente son mayores y por ende los riesgos también son mayores.