"Hecho histórico"

A nueve meses se haber asumido el nuevo gobierno, sus legisladores siguen escurriendo el bulto al tema del Tratado de Inversiones con los Estados Unidos. Los esfuerzos del presidente Vázquez y el ministro Astori se estrellan contra el empecinamiento de un grupo de ellos que, encabezados por el minúsculo Partido Comunista, plantean trabas y dilatan una y otra vez su consideración en el Parlamento.

Cuando en la pasada Cumbre de Mar del Plata se firmó el Tratado, Vázquez afirmó con orgullo que se trataba de "un hecho histórico", mientras que Astori no ha escatimado elogios sobre su conveniencia en cuanto foro ha hecho uso de la palabra o en simples declaraciones a los medios de prensa. El Ministro ha expresado que, más allá de las ventajas que se generan para el país, es una señal muy fuerte para el mundo inversor que aumenta considerablemente la credibilidad en el Uruguay. Pero los legisladores oficialistas —o parte de ellos— no lo entienden así.

EL Partido Comunista, cuya representación a nivel parlamentario se limita a un senador y un diputado (fruto, este último, de una serie de acuerdos con otros partidos más menores de la izquierda) se ha plantado en la negativa al Tratado y ha arrastrado tras de sí a un grupo del mayoritario Movimiento de Participación Popular que no está dispuesto a cederles el ala izquierda más intransigente del Frente Amplio. Los comunistas ya han marcado su posición disidente con motivo de la "Operación Unitas" y del envío de tropas a Haití y ven en este nuevo desafío al gobierno que integran, una buena ocasión para reivindicar su tradicional línea ortodoxa de antiamericanismo a ultranza. Como si el mundo siguiera partido en dos, el muro de Berlín se mantuviera enhiesto, la Unión Soviética siguiera existiendo y el marxismo leninismo continuara operando desde Moscú y financiando a sus satélites.

Lo apuntábamos el lunes pasado en nuestro editorial: "La titular del Ministerio de Desarrollo Social se resiste a reconocer que el Partido Comunista murió: que su doctrina fue la gran mentira del siglo XX y que los tiempos han cambiado, insistiendo por todos los medios a su alcance en evitar que lo entierren definitivamente".

PERO lo triste de todo esto, es que en esa jugada de Arismendi y su escasa compañía, han entrado otros legisladores del gobierno, deseosos de proclamarse como los más izquierdistas de todos. Y en el manual de los izquierdistas rabiosos, Estados Unidos figura como el enemigo público Nº 1 y, por lo tanto, no se puede negociar y mucho menos acordar con él.

Y entonces las reuniones se suceden, los debates se prolongan y el "hecho histórico" del presidente Vázquez no se concreta. Y todavía peor: la bancada de senadores del gobierno (el Frente Amplio), emplazó a la dirección del Frente Amplio a que se pronuncie sobre el tema en una semana, porque el debate sobre el Tratado ingresará en la Cámara Alta el próximo 21 de diciembre.

ESTOS fanáticos del antiamericanismo deberían tener presentes las enseñanzas del nuevo "Tío Rico" del continente, que es el presidente venezolano Hugo Chávez. No hay día en que Chávez no apunte sus dardos contra el gobierno de Bush, al que ha responsabilizado incluso del frustrado golpe de Estado del que fue víctima hace un par de años. Los ataques son de una enorme agresividad, continuos y repetidos. Sin embargo, Estados Unidos es el principal socio comercial de Venezuela y Chávez. En pleno "imperio", Chávez tiene dos terminales de almacenamiento de petróleo (Massachusetts), cuatro refinerías que le permiten abastecer el 7% del consumo de los Estados Unidos y lo hace a través de sus más de 14.000 estaciones de servicio. El año 2004 Venezuela le vendió a U.S.A. 38.000 millones de dólares en petróleo.

No es amigo de Estados Unidos, pero comercia abiertamente con él, porque los negocios son negocios. Eso es lo que no entienden los legisladores uruguayos del oficialismo. Aprobar el Tratado le abre a nuestro país enormes perspectivas en el mundo de los negocios y es una carta de presentación a la hora de atraer inversiones.

Dejar pasar la oportunidad por añejos rencores y el mantenimiento de viejas consignas, es ni más ni menos que una soberana estupidez. Estados Unidos puede vivir sin el comercio con Uruguay, pero, en las actuales circunstancias, ¿Uruguay puede vivir sin el comercio con Estados Unidos?

Agua turbia y 10%

Lo del agua turbia conmovió a toda la comunidad. De las canillas montevideanas de elegantes residencias, costosos apartamentos, modestas casas, salió agua turbia durante varios días. Lo mismo ocurrió con el agua que abastece los asentamientos que pululan del Centro a Sayago y Colón, y del Puerto a Carrasco. El Directorio de OSE salió a explicar. Pero realmente no explicó. Pues han sido tantas las razones que se han dado que es evidente que no pudieron dar con el punto central de la turbidez, prácticamente única en la historia del Ente.

Por más que se den argumentos técnicos que nadie entiende, el desastre, pues ha sido un desastre, no lo tapa ninguna explicación. Para peor, cuando la población esperaba una actitud condescendiente de OSE, el Directorio se despachó con una rebaja del 10% en la factura de diciembre.

Pero el porcentaje no dice lo que representa. Realmente es una rebaja de 30 o 40 pesos. Que se fueron largos y tendidos con el agua mineral que fue necesario adquirir, no solo para tomar sino también para la higiene. Quedará en la historia que cuando salió varios días agua turbia en la capital, eso "se arregló con el 10%".

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