Un frágil relacionamiento entre Vázquez y Gargano tras renuncia del jueves

| La crítica situación en que quedaría el Partido Socialista evitó la profundización de la controversia

Pese a que el diferendo entre el presidente Tabaré Vázquez y el canciller Reinaldo Gargano entró en un "impasse" tras las arduas negociaciones que se llevaron adelante para evitar una nueva crisis ministerial, la controversia agudizó la frágil relación entre el mandatario y el dirigente del Partido Socialista.

Las acciones inconsultas de Vázquez respecto a temas de política exterior y el rechazo de Gargano a volver a aceptar que se ignore su investidura al momento de tomar decisiones, avizoran un complejo relacionamiento futuro.

El jueves Vázquez aceptó la renuncia de Gargano, luego de un duro enfrentamiento verbal. La controversia se produjo al comprobar Gargano que el mandatario no le respondió a un llamado que le realizó a Punta del Este, para consultarlo por el cargo de director de la Comisión Permanente de Representantes del Mercosur. Aunque Vázquez no le respondió al canciller, acordó por su parte con las autoridades argentinas respaldar al ex vicepresidente Carlos Alvarez en el cargo. Gargano conoció la decisión por Cancillería, por lo que decidió increpar al mandatario por su actitud. Durante la discusión, el canciller le reprochó la serie de hechos en que fue excluido de las decisiones y le comunicó que no estaba dispuesto a permanecer en el cargo. La amenaza fue respondida por Vázquez con la aceptación de la renuncia.

A través del director del Ministerio de Relaciones Exteriores, José Luis Cancela, Gargano envió al Edificio Libertad la dimisión.

A partir de allí, el secretario de la Presidencia Gonzalo Fernández —por parte del Ejecutivo— y el secretario general del Partido Socialista, Eduardo Fernández, iniciaron las negociaciones con Vázquez y Gargano para intentar que depusieran su actitud.

La crisis generada en el Partido Socialista por la renuncia del diputado Guillermo Chifflet, y las consecuencias que tendría en la colectividad la dimisión de Gargano, fueron valoradas por los negociadores a la hora de conversar con ambas partes. Entre las valoraciones se observó que al existir una total paridad en la correlación de fuerzas entre Eduardo Fernandez y Gargano en la interna socialista, con la dimisión del canciller, el poder del ex dirigente bancario quedaría reducido para conducir a la colectividad del presidente.

La posibilidad de contar con un Partido Socialista debilitado, en lugar de ser el sostén de Vázquez, fue tenida en cuenta por el mandatario para poner a un lado su actitud. Una actitud similar llevó a Gargano a reservar la renuncia.

La crisis sobre el destino de Gargano en el ministerio ocurrió a pocos días de que Montevideo sea sede de la cumbre del Mercosur y cuando el Consejo de Ministros se apresta a analizar el tratado de inversiones con Estados Unidos mañana lunes, con los correctivos acordados en Mar del Plata con el gobierno de Bush.

GLOBALIDAD. Pero, fuentes políticas prefirieron dar una interpretación más global a la situación de Gargano en el gabinete.

Precisamente, el pasado jueves en la comisión de Asuntos Internacionales, los senadores Sergio Abreu (Partido Nacional) y Julio María Sanguinetti (Partido Colorado), le interrogaron al canciller sobre el ingreso de Venezuela en el Mercosur y también sobre las conclusiones del último encuentro entre los presidentes Kirchner y Luiz Inácio Lula Da Silva en Puerto de Iguazú.

Abreu manifestó su preocupación que el previsto ingreso venezolano al acuerdo comparezca "con el Mercosur en las actuales condiciones", debilitado, y también extendió su consulta sobre los niveles convenidos entre Brasil y Argentina en la reciente reunión cumbre. Fuentes políticas indicaron que Gargano señaló que aún no tenía todos los detalles del acuerdo bilateral.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar